De Brito versus Granados: cuando el rumor se empecina en no morirse
El conductor de LAM ventiló un trascendido sobre la venta de OLGA que su propio protagonista ya había desmentido en privado. La respuesta en redes dejó al descubierto una pregunta incómoda sobre los límites del chusmerío televisivo.
"El tipo pregunta en privado. Le contás que no y cuenta que sí", escribió Migue Granados en su cuenta de X, con un recorte del segmento de LAM debajo, como si fuera una pieza de museo del desatino ajeno. La frase sintetiza una discusión que durante varios días expuso el hueso más viejo del periodismo de espectáculos: qué hacer cuando un protagonista del rumor ya te dijo por mensaje directo que la información es falsa, y aun así decidís ponerla al aire con un cartelito de "trascendido" que no le quita ni un gramo de veneno.
Todo arrancó con un rumor que circulaba en los pasillos virtuales de la industria: Migue Granados habría vendido su participación en OLGA. Ángel de Brito lo levantó en su ciclo de streaming, aclaró que había consultado al propio Granados y que éste le negó la operación, y después, con una lógica que sólo se entiende desde la lógica inversa del espectáculo, sostuvo la hipótesis igual. Argumentó que la cifra era importante, que Granados seguiría en el canal y que la salida de la conducción diaria respondería a un supuesto cansancio. O sea: te dicen que no, pero el programa dice que casi sí.
La réplica y la chicana
Granados eligió no ir al programa a contestar, como otras veces. Optó por las redes, que es donde se dirimen estas peleas con la elegancia de un fight de boxeo sin rounds. Le tiró el video del momento exacto y le reprochó que su negativa no hubiera servido para frenar la bola. De Brito le contestó con dos medio: le sugirió "escuchar mejor" y lo bautizó "streamer de cristal", etiqueta que en el léxico deLAMense equivale a una declaración de guerra con sonrisa.
Granados cerró el intercambio con una pregunta que funciona como tapa del expediente: "¿Vos me estás mandando a drogar, Ángel?". Ahí se detuvo, al menos en público, la discusión. La ironía del cierre es que Granados venía de esquivar una nota de un canal de televisión, y De Brito ya lo había tratado de "llorón" y lo había comparado desfavorablemente con Nico Occhiato, en una operación clásica de generacional: los nuevos contra los que vienen después de los nuevos.
El trasfondo societario
- El rumor sobre la venta de la participación de Granados en OLGA nunca fue confirmado por ninguna fuente con nombre y apellido.
- El propio Granados lo desmintió cuando De Brito lo consultó en privado, antes de que el tema saliera al aire.
- De Brito deslizó que Verónica Lozano y Leo Montero habían recibido propuestas para conducir una franja en el canal, aunque ninguna habría prosperado.
- Ninguno de esos datos secundarios sirve como comprobación de una transferencia de paquetes accionarios.
- La única respuesta concreta sobre el traspaso sigue siendo, hasta ahora, el "no" del directamente involucrado.
Lo que el cruce dejó a la vista es un fenómeno que se repite con regularidad irritante: el desmentido y el trascendido conviven en el mismo aire, como dos compañeros de oficina que se detestan. El desmentido se archiva en el chat. El trascendido sale en streaming, se corta en video, se republica en X y termina siendo el único registro que la mayoría del público recuerda al día siguiente. Granados lo señaló con claridad. De Brito se escudó en que siempre aclaró el carácter no verificado de la versión. Las dos cosas son ciertas, y por eso el problema no se resuelve: la información desmentida puede circular indefinidamente con el permiso tácito del "yo aclaré".
Programación oficial y recomendación
Mientras dos figuras se cruzan por el ownership de un canal de streaming, la programación oficial del Septiembre Musical sigue ofreciendo conciertos que, como cada año, prometen mucho y aclaran poco. El cruce De Brito-Granados, en cambio, tiene la virtud de dejar planteada una pregunta que el periodismo de espectáculos argentino esquiva cada vez que puede: ¿dónde termina el trascendido legítimo y dónde empieza la difusión de información que ya fue desmentida por su protagonista? Si la respuesta fuera sencilla, no estaríamos escribiéndola en una nota.
Para compensar tanta pelea virtual, una recomendación independiente: dense una vuelta por cualquiera de los ciclos de stand up que sobreviven en el circuito porteño sin patrocinio de ningún canal grande. Suelen ser más honestos que LAM y, sobre todo, nadie les desmente los chistes antes de subirlos al escenario. Y ya que estamos en septiembre, ojo con el Septiembre Musical: este año promete la clásica grilla con tres nombres rutilantes y cuarenta funciones que nadie confirma hasta el día anterior. Si el rumor sobre la programación fuera tan frágil como el de OLGA, ya habría desmentido la mitad del festival antes del primer ensayo general.
