A casi 30 días del asalto a chicos con autismo en González Catán, la Justicia de La Matanza sigue sin identificar a los motochorros
El fiscal Fernando Garate investiga de oficio el robo del 22 de septiembre a alumnos del Centro de Formación Integral Santa Inés. Ordenó revisar cámaras y tomar testimonios, pero al 24 de septiembre los dos atacantes permanecían prófugos. Las víctimas y sus familias reciben acompañamiento del Centro de Asistencia a la Víctima del Delito.
La causa por el asalto a un grupo de adolescentes con autismo en González Catán lleva casi 30 días sin resolverse. Al 24 de septiembre, los dos motochorros que interceptaron a los jóvenes cerca del Centro de Formación Integral Santa Inés permanecían sin identificar y prófugos, pese a las medidas dispuestas por el fiscal Fernando Garate, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Descentralizada Nº 1 de La Matanza.
Una investigación de oficio
Como las familias no habían radicado una denuncia, Garate intervino de oficio y ordenó reconstruir lo ocurrido. Las primeras medidas incluyeron la revisión de las cámaras de seguridad de la zona, para establecer la ruta de escape de los atacantes, y la toma de declaraciones a los alumnos, sus familiares y vecinos del lugar.
A la fecha, los sospechosos continuaban sin ser individualizados y la causa no registra detenidos, según pudo reconstruir este medio con información oficial de la fiscalía y del establecimiento educativo.
Cómo fue el ataque
El robo ocurrió el martes 22 de septiembre, alrededor de las 16.20, en la vereda lindante al Centro de Formación Integral Santa Inés, un establecimiento perteneciente a la Obra del Padre Mario. Una cámara registró el momento en que dos personas a bordo de una moto interceptaron al grupo, mientras los adolescentes caminaban y jugaban con una pelota.
- Uno de los ocupantes amenazó con un arma a un joven, lo golpeó en la cara y le quitó lo que llevaba en un bolsillo.
- Después le exigió los celulares a otros dos adolescentes, que se los entregaron.
- Antes de escapar con su cómplice, efectuó un disparo al aire.
- Los compañeros del chico agredido lo auxiliaron y pidieron ayuda.
- Tres alumnos que no habían recibido golpes retomaron las clases el miércoles 23 de septiembre y pudieron conversar sobre el episodio con sus docentes.
- Los jóvenes se encuentran bien de salud, incluido el que recibió el golpe, según confirmó Florencia Flores, del equipo de comunicación de la institución.
Acompañamiento y proyecto institucional
Las víctimas cuentan con asistencia del Centro de Asistencia a la Víctima del Delito del Departamento Judicial de La Matanza. El acompañamiento alcanza también a sus familias, en un caso que conmocionó a la comunidad educativa por la vulnerabilidad de los adolescentes atacados.
Flores explicó que la institución desarrolla un proyecto para que sus estudiantes con autismo adquieran autonomía, que incluye poder regresar a sus hogares sin acompañantes. Ese trabajo se sostiene en conjunto con las familias y se inscribe en una estrategia de inclusión que, a la luz del hecho, quedó expuesta a un riesgo concreto.
Qué dice la ley
El Código Penal argentino prevé escalas agravadas para los robos cometidos con arma, en poblado y en banda, y contempla además agravantes específicas cuando las víctimas son personas con discapacidad. Una vez identificados los autores, la ley obligaría a investigar no sólo el robo y las lesiones, sino también la posible aplicación de esas agravantes, con penas que podrían duplicarse respecto de un robo simple.
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