Nuevo Mundo se aleja del libro y apuesta a un zombi de 2026
La secuela de Apocalipsis Z llegó a Prime Video con una historia original que toma el universo de Manel Loureiro como punto de partida, y el director explica por qué no adaptó Los días oscuros.
Llegó a Amazon Prime Video el 30 de octubre y, si sos de los que esperaban ver Los días oscuros en pantalla, te vas a llevar una sorpresa bastante grande. La segunda entrega de Apocalipsis Z no adapta el segundo libro de la trilogía de Manel Loureiro, sino que arma una historia nueva que usa el universo de la novela como punto de partida. Para un fan de la saga, es un cambio de manual, y no todos lo van a digerir igual.
Un retrato de 2008 que ya no sirve
Carles Torrens, director de ambas películas, lo explicó sin vueltas. Su argumento es que la novela está escrita en 2008 y gira alrededor de la respuesta del Estado y de lo que queda de la sociedad después del colapso. Según él, ese retrato dejó de funcionar como espejo del presente, y lo dijo de forma directa.
“La sociedad del 2008 y la sociedad del 2026 no tienen nada que ver.”Carles Torrens
Dicho en criollo: el mundo cambió tanto que copiar el libro hubiera sido filmar un mapa viejo. Torrens mencionó como factores de ese cambio a la pandemia, la desinformación, el populismo y los movimientos migratorios. Con ese diagnóstico, el equipo decidió ampliar el alcance de la historia e incorporar más personajes.
Más personajes y una producción más grande
El crecimiento se nota en la escala. Carlos Alcaide, protagonista de la saga, se mostró sorprendido por el salto de producción y destacó que estaba grabando con tres cámaras y un dron. Además, el actor ya había trabajado con Torrens en El Internado: Las Cumbres, algo que, según el director, facilitó su regreso al proyecto.
- Historia original que toma como punto de partida el universo de la novela.
- Cambios sociales de los últimos años, incluida la pandemia y los movimientos migratorios.
- Nuevos personajes y una producción más ambiciosa que la primera entrega.
- Acuerdo de Manel Loureiro con el cambio de enfoque, según confirmó Torrens.
Lo que queda claro es que no se trata de descartar la trilogía, sino de reinterpretarla con las condiciones del presente. A la pregunta de si actualizar un libro es una decisión acertada o si una adaptación debería ser fiel al material original, para este cronista la respuesta depende de qué se busca: si la idea es hablarle al público de hoy, la reinterpretación tiene sentido; si lo que se quería era reencontrarse con la novela tal como se escribió, la sensación de traición es comprensible.
