Abrazo del Monumental y gol de Otamendi para empezar a despedir al diez
Argentina gana por ahora uno a cero frente a Benín en el amistoso de homenaje a Messi. Centro del capitán, definición del marcador central y primer tiempo con emociones para los dos lados.
La noche en el Monumental arrancó con una mezcla de fiesta y de nostalgia difícil de disimular. Mucha gente con la camiseta albiceleste, las tribunas colmadas y una certeza: Lionel Messi estaba jugando su último partido con la selección argentina. Lo de Benín fue apenas el marco. El centro de la escena, el de siempre.
El primer tiempo no dio goles, pero dejó bastante para hablar. Argentina manejó la pelota, buscó por las bandas y chocó con un arquero seguro. Benín, de tanto en tanto, se animó y complicó a Emiliano Martínez. Un clásico de las despedidas: mucho ruido, poco fútbol y la sensación de que lo importante pasaba afuera de la cancha.
El gol y el contexto del homenaje
Ya en el complemento, a los pocos minutos, llegó la apertura del marcador. Centro desde la izquierda de Messi, el mismo que durante veintidós años fue la pesadilla de los rivales, y Nicolás Otamendi apareció en el área para meterle la derecha. Uno a cero parcial para Argentina y desahogo en una noche que pedía ese tipo de gol.
Antes, en los cuarenta y cinco iniciales, la selección había tenido lo suyo. Un tiro libre del capitán que Dandjinou mandó al córner. Una corrida de Julián Álvarez por la izquierda, gambeta incluida y definición que el arquero de Benín volvió a tapar. Más tarde, un envío de De Paul al área chica que Messi no llegó a empujar con la zurda por muy poco. También un centro de Lautaro Martínez y un remate del diez que se fue desviado, entre marcas.
Benín no regaló nada
El conjunto africano no vino a pasar el rato. Tuvo sus llegadas, sobre todo cuando encontró espacios para salir de contra. Emiliano Martínez se lució ante un remate de Olaïtan y otro de Ouorou, y Tosin falló una definición clara después de una jugada que había arrancado Aloko. La visita se fue al descanso con la sensación de que podía hacer daño.
El clima del Monumental fue de los que hacen historia. A los diez minutos, el árbitro paró el partido, la cancha entera se levantó y se vino la ovación para Messi, que levantó los brazos mientras las tribunas se sacudían y los fuegos artificiales se mezclaban con bengalas. Ingresó al campo con sus hijos y se desplegó una camiseta gigante con su número. La voz del estadio fue nombrando a campeones del mundo de distintas camadas y en el entretiempo se subió al escenario Gaspar Benegas para darle marco musical a la velada.
“Lo de hoy no se explica con un resultado. Es la última vez que lo vamos a ver con esta camiseta acá adentro.”Carlos, socio de Racing y presente en la tribuna
Lo que dejó la primera parte y lo que viene
- Argentina gana por ahora 1 a 0, con gol de Otamendi tras centro de Messi.
- Dandjinou, arquero de Benín, fue figura del primer tiempo con al menos dos atajadas clave.
- Messi estuvo cerca del gol en varias jugadas: tiro libre, un cabezazo que no llegó y una definición desviada.
- Benín generó peligro con Olaïtan, Ouorou y Tosin, y Emiliano Martínez respondió cuando lo llamaron.
- A los diez minutos se detuvo el partido para una ovación al capitán, con fuegos artificiales de fondo.
Mientras el segundo tiempo siga corriendo, Argentina se acomoda en la parte alta de la tabla de las Eliminatorias Sudamericanas, con la cabeza puesta en lo que viene después del homenaje. Pero esta noche, lo numérico queda en segundo plano. Lo que importa ya pasó: el diez dijo presente una vez más en el Monumental y la gente se quedó con la imagen de siempre. La del que se va, pero todavía no se fue.
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