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Jueves, 5 de noviembre de 2026
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Antes de cualquier norma, el cine ya se escuchaba en castellano

En 1932, durante la Segunda República, se completó el primer doblaje con elenco íntegramente español, con Luis Buñuel a cargo de los ensayos.

Por Fernando YapuraCultura y espectáculos · · hace 1 h
Antes de cualquier norma, el cine ya se escuchaba en castellano

Mucho antes de que alguien pensara en obligar a nada, el cine en castellano ya había dado su primer paso. En 1932, en plena Segunda República, se completó el primer doblaje con un elenco íntegramente español de la película «Entre la espada y la pared» («Devil and the Deep»), protagonizada por Gary Cooper, Charles Laughton y Cary Grant. Los ensayos estuvieron a cargo de Luis Buñuel, que llegaba con los antecedentes de «Un perro andaluz» y «La edad de oro». El trabajo se hizo en los estudios de Joinville-Le-Pont, en Francia.

Cuando el sonoro obligó a pensar en otros idiomas

Con la llegada del sonido, la industria tuvo que resolver un problema que nadie había resuelto: cómo llevar una misma película a mercados que hablaban idiomas distintos. La primera respuesta fueron las versiones paralelas, rodadas con los mismos decorados y el mismo guion, pero con otros actores y otro director, muchas veces de noche. Títulos como «Drácula» o «La voluntad del muerto» se filmaron así, en inglés y en español. El método era caro y difícil de sostener, y terminó descartado.

El doblaje apareció entonces como alternativa casi inevitable. El primer registro histórico data de 1928, en Alemania, aunque los detalles de ese caso son confusos e incompletos. En el mercado hispanohablante, el antecedente más citado es «Rio Rita», de 1929, doblada en Los Ángeles con actores latinos y españoles, aunque algunas salas la proyectaron subtitulada porque los sistemas de sonido todavía presentaban fallas.

Por qué el doblaje ganó terreno

  • En 1933 abrió en España el primer estudio dedicado exclusivamente al doblaje, conocido como T.R.E.C.E.
  • Entre el 25 y el 30 por ciento de la población del país era analfabeta.
  • Para ese público, el doblaje permitía seguir la película sin necesidad de leer subtítulos.

No todos celebraron el avance. En 1943, el crítico Alberto Garcilópez escribió en la revista Primer Plano una frase que todavía hoy sorprende por su dureza, en un momento en que la preocupación era sobre todo económica.

“El doblaje, como sistema, es monstruoso. Pero, además, es el suicidio de nuestro cine.”Alberto Garcilópez, crítico, revista Primer Plano (1943)
FY
Fernando YapuraCultura y espectáculos

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