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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Assassin's Creed Destiny: el fantasma chino que Ubisoft guardó bajo siete llaves y se le filtró igual

Portafolios de ex desarrolladores dejaron al descubierto un mundo abierto ambientado en el colapso de la dinastía Qin, con paraguas giratorios, caligrafía y una pelea de jefes contra Xiang Yu. Un juego que nunca se anunció, ya cancelado, que revive el debate sobre qué narrativa histórica le falta a la saga.

Por Fernando YapuraCultura y espectáculos · · hace 1 h
Assassin's Creed Destiny: el fantasma chino que Ubisoft guardó bajo siete llaves y se le filtró igual

"Assassin's Creed Destiny existe y alguien guardó silencio todo este tiempo": la frase podría haberla firmado cualquier funcionario en cualquier acto inaugural, y sin embargo la pronunció de hecho la propia Ubisoft con su sola decisión de esconder bajo llave un título pensado para PC y consolas modernas, desarrollado en sociedad con el gigante chino Tencent y abortado antes de salir a la cancha. Ahora, un puñado de portafolios laborales publicados por gente que trabajó en el proyecto terminó por desgarrar ese velo y mostró, en glorioso metraje prototipo, lo que nunca debió verse: una aventura de mundo abierto pensada para desplegarse en el año 206 antes de Cristo, en el exacto instante en que la dinastía Qin se desmoronaba bajo el peso de sus propias crueldades y dejaba la puerta abierta a los Han.

Una historia grande para una saga que se viene achicando

El material filtrado no es cháchara: hay secuencias de combate, hay interfaz, hay decisiones de diseño. Y sobre todo hay un contexto narrativo que la saga lleva años evitando con la delicadeza de un chancho en un showroom. La acción transcurría durante la guerra civil que despedazó a Qin, con el ascenso de Liu Bang como eje dramático, y ese solo dato ya alcanza para discutir la programación oficial de Ubisoft: porque mientras la empresa insiste en regresarnos a Grecia, a Roma, a Bagdad y a cualquier sitio con mármol a la vista, había en sus propios talleres un guion gigante pensado en los márgenes del mundo conocido por Occidente, en esa China antigua que la franquicia sigue tratando como un pariente pobre al que solo se le mandan juegos para celular.

Decíamos Assassin's Creed Jade, ese sucedáneo para móviles que también recorre la misma región y que acumuló más retrasos que un vuelo de Aerolíneas en julio: ese era el lugar que la compañía tenía reservado para China. Chiquito, táctil, pensado para pantallas de seis pulgadas. Mientras tanto, escondían en un cajón a Destiny, que apuntaba a otra cosa: mundo abierto a gran escala, exploración expandida, mecánicas para jugar cómodo en un sillón y un televisor.

Lo que se vio en el metraje

  • Una asesina protagonista ejecutando un combate durante un asedio atribuido al caudillo Xiang Yu, con posible pelea de jefes incluida contra esa misma figura histórica.
  • Un arma insólita para los cánones de la saga: un paraguas giratorio que abre, cierra y golpea, recuperando elementos de una larga tradición cinematográfica china y resignificándolos como herramienta de asesinato silencioso.
  • Entornos de prueba todavía sin texturas finales pero con indicios de parkour elaborados y verticales, en la línea de lo que la saga supo ofrecer en sus mejores entregas.
  • Fragmentos de interfaz que sugieren elección de protagonista masculino o femenino, en línea con el esquema doble que ya implementó Shadows.
  • Una identidad visual atravesada por símbolos de yin-yang y trazos de caligrafía china, alejándose de la estética más europea y árabe que suele dominar la franquicia.

El paraguas merece un párrafo aparte, porque en una saga donde los protagonistas blanden cuchillos ocultos, hachas ocultas, hojas de orígenes históricos, meter un paraguas giratorio en pleno siglo III a. C. es una declaración de principios estética. Es decirle al jugador: acá hay otra cultura, otra tecnología, otra poética del cuerpo. Es exactamente la clase de decisión que Ubisoft nunca se atrevió a tomar en un lanzamiento principal.

“La filtración muestra que existía una Assassin's Creed china a la altura de los mejores capítulos, pero la compañía eligió enterrarla.”Lectura editorial de la redacción

Cancelaciones que suman, Jade que sigue

La cancelación de Destiny no cayó en el vacío: se inscribe en una cadena de movimientos internos que la franquicia viene sufriendo. Assassin's Creed Jade acumula retrasos crónicos, el proyecto Hexe cambió de equipo creativo en más de una oportunidad y el catálogo principal parece vivir a la sombra de Shadows, que se sostiene como ejemplo de lo que la empresa cree que el público quiere. Mientras tanto, en algún disco rígido quedaron los archivos de un juego que soñaba con el colapso de Qin.

Si me preguntan a mí, recomendación obligada para esta semana: cualquier obra de teatro independiente que se anime a trabajar el período entre Reinos Combatientes sin necesidad de un publisher francés. Hay decenas de elencos argentinos, sobre todo en las salas del circuito off, que vienen empujando dramaturgia asiática con dignidad y sin paraguas giratorios. Vayan, vean, financien.

Y ahora, como corresponde, el chiste del Septiembre Musical: cuentan los que saben que en el festival tucumano están negociando un concierto homenaje a la dinastía Qin, pero lo acortaron a una sola noche porque los músicos amenazaron con irse a caballo a la guerra civil antes de terminar la obertura. Se canceló, igualito que el juego, pero al menos la música tenía previsto un set acústico de Qin en Do sostenido menor. Lo que no se difundió, no pasó, parece ser el lema de la temporada.

FY
Fernando YapuraCultura y espectáculos

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