AySA pone sobre la mesa una suba promedio del 22,6% para seis de cada diez usuarios residenciales y abre el debate en una audiencia pública
La empresa estatal presentó un esquema de modificaciones tarifarias para el servicio de agua y cloacas en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense: el 60% de los hogares enfrentaría subas, el 20% recibiría bajas y el resto mantendría su factura sin cambios. El Ente Regulador de Agua y Saneamiento convocó a una audiencia pública virtual entre el 8 y el 24 de octubre para analizar la propuesta.
La propuesta que Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) elevó a consideración del Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) reconfigura por completo la estructura de facturación del servicio en el área metropolitana. De acuerdo con las proyecciones oficiales, la modificación alcanzaría a los hogares de la Ciudad de Buenos Aires y de los partidos del conurbano bonaerense con efectos bien diferenciados según el segmento: alrededor del 60% de los usuarios residenciales sufriría aumentos promedio del 22,6%, un 20% experimentaría reducciones medias del 14,7% y la proporción restante conservaría el importe actual de su boleta. Los cálculos fueron realizados con valores de septiembre y sin considerar impuestos.
Un impacto desigual según el hogar
Para el conjunto del padrón residencial, la factura mensual promedio ponderada experimentaría una variación del 11,4%, al pasar de 27.156 pesos a 30.250 pesos. Ese guarismo general, sin embargo, encubre una realidad heterogénea que la empresa pretende ordenar mediante un mecanismo gradual. AySA planteó que los cargos modificados por los coeficientes zonales se incrementen con un tope del 5% mensual acumulativo hasta alcanzar el importe previsto, con el propósito de evitar saltos abruptos en el presupuesto de las familias. Adicionalmente, los usuarios que dejen de pertenecer a los segmentos más económicos perderán en tres etapas mensuales el descuento adicional del 15% que perciben actualmente.
Cambios en la estructura de facturación
- Los coeficientes zonales, que toman en cuenta la ubicación y las características del inmueble, se reducirían de once niveles a cinco.
- Se modificará el cálculo de la boleta para los usuarios que no cuentan con medidor, un universo significativo en el área de concesión.
- Se ajustará el valor del metro cúbico de cloacas en el Radio Antiguo porteño, con el objetivo de incorporar el cobro asociado a los desagües pluviales.
El rediseño propuesto no se limita al segmento residencial. Para los usuarios comerciales, industriales e institucionales, AySA calculó una reducción media del 2,2%, con un 63% de los casos sin modificaciones, un 22% que percibirá bajas y un 15% que abonará un importe mayor. En el caso de los terrenos baldíos, la factura promedio ascendería un 7,6%, al pasar de 17.822 pesos a 19.172 pesos mensuales, siempre sin impuestos.
Destino de los recursos y participación ciudadana
La empresa justificó la iniciativa argumentando que el incremento de recaudación previsto se destinará a ampliar la cobertura del Programa de Tarifa Social, una herramienta destinada a proteger a los sectores de menores recursos. Antes de que el ERAS adopte una resolución definitiva, los vecinos e interesados podrán presentar sus observaciones en una audiencia pública que se desarrollará de manera virtual. La inscripción para participar permanecerá habilitada entre las 10 del 8 de octubre y las 10 del 24 de octubre. Si bien las opiniones vertidas en ese ámbito no tendrán carácter vinculante, el organismo regulador quedará obligado a fundamentar de qué manera las incorporó al análisis o, en su defecto, por qué decidió descartarlas. La propuesta, en definitiva, reordena los criterios de facturación en función de la capacidad contributiva y de las características de cada zona, aunque su implementación quedará supeditada al resultado del proceso participativo y a la decisión final de las autoridades regulatorias.
