Brunold levantó el Tulln Challenger y le regaló el micrófono a su rival: "Sos una inspiración"
El suizo venció al brasileño Joao Lucas Reis da Silva por 6-4 y 6-3 y se quedó con su primer título ATP Challenger. En la premiación, el campeón convirtió la cancha en un escenario de visibilidad para la comunidad LGBTQ+ del circuito.
La tarde en Tulln terminó con una copa bajo el cielo austríaco, pero el momento que se va a recordar ocurrió después del último punto. Mika Brunold, 257 del ranking, se consagró campeón del Challenger local al imponerse sobre Joao Lucas Reis da Silva, 341, por 6-4 y 6-3 en una final que se definió por la solidez del suizo en los momentos clave.
Un mensaje que se viralizó
Ya con la copa en la mano, Brunold tomó el micrófono y no habló solo de tenis. Se dio vuelta, miró a su rival y le dejó unas palabras que cruzaron la frontera del partido.
“Quiero agradecerte. Un año después de tu salida, hice la mía. Sos una gran inspiración para mí y estoy muy orgulloso de nosotros. Podemos ser modelos para tantas personas que luchan por su sexualidad. Muchas gracias y buena suerte para tu futuro.”Mika Brunold, en la ceremonia de premiación
El discurso corrió por redes sociales y le dio al torneo una resonancia que excedió lo deportivo: dos jugadores openly gay convertidos en referencia dentro de un circuito que rara vez pone esos temas sobre la mesa de manera tan frontal.
La final, desde adentro
- Brunold manejó los tiempos del partido y rompió el servicio de Reis da Silva en los momentos decisivos del segundo punto.
- Reis da Silva presionó de arranque, pero no sostuvo el ritmo cuando el suizo ajustó la devolución.
- El suizo venía de semanas muy trabajadas en lo físico y pidió como objetivo primordial mantenerse libre de lesiones para sostener la escalada en el ranking.
Después del abrazo con el rival, Brunold habló del juego con la satisfacción del que cierra un ciclo. Reconoció que la final fue dura y que encontró respuestas cuando el partido se le complicó. Reis da Silva, del otro lado, se fue conforme con su semana y reconoció el nivel del campeón. Yo estuve siguiendo el torneo de reojo y la sensación que me queda es la de una final con dos ganadores: el que se llevó la copa y el que se llevó el micrófono con un mensaje que vale más que cualquier trofeo.
