Cerúndolo chocó otra vez contra la misma pared: los octavos de un grande siguen siendo su techo
El argentino cayó en cuatro sets ante el belga Alexander Blockx, que desde el fondo de la cancha le construyó un muro infranqueable. Ya había tocado los octavos en Australia y Roland Garros, pero el US Open le volvió a cerrar la puerta en la misma instancia.
Lo había hecho en el Australian Open y también en Roland Garros. Francisco Cerúndolo conoce la ruta hasta los octavos de final de un Grand Slam como la palma de su mano, pero el paso siguiente, el que lo deposita entre los ocho mejores del mundo, se le sigue escapando. Esta vez fue en el US Open y el que le puso el freno fue Alexander Blockx, un belga de 21 años que le ganó 6-3, 4-6, 7-5 y 7-5 en dos horas y diecinueve minutos de tenis de trinchera.
Blockx, ubicado en el puesto 34 del ranking, jugó casi siempre desde varios metros por detrás de la línea de fondo. Devolvió una y otra vez, sin errores que regalaran puntos, y obligó a Cerúndolo a buscar siempre un golpe más para cerrar. Ese golpe de más, demasiadas veces, terminó afuera.
La diferencia estuvo en los detalles, no en el juego
Los números cuentan una historia bastante clara. Cerúndolo terminó con 34 golpes ganadores y 50 errores no forzados. Blockx firmó 36 y 44, respectivamente. Pero el dato que duele es el de las chances de quiebre: el argentino convirtió apenas 3 de 17, mientras que el belga aprovechó 6 de 12. Total: Blockx se llevó 137 puntos contra 133 de su rival.
El primer set lo explicó todo. Cerúndolo generó ocho oportunidades de quebrar el servicio y solo concretó una. Blockx, en cambio, no perdonó las dos que tuvo en el arranque y se quedó con el parcial por 6-3 en cincuenta minutos.
La red le dio aire, pero no le alcanzó
En el segundo parcial apareció otro Cerúndolo. Quebró en el primer game, sostuvo su servicio y encontró una variante que le cambió la cara: subir a la red. Ganó 13 de los 15 puntos que jugó ahí durante ese set y se lo llevó por 6-4 para empatar el partido.
El belga recuperó el pulso en el momento justo
En el tercer y cuarto set, Blockx volvió a mostrar de qué está hecho. Mantuvo el temple en los games clave, quebró cuando más le dolía a Cerúndolo y cerró ambos parciales por 7-5, el mismo score con el que dejó al argentino otra vez varado en el umbral de los cuartos de final.
Queda la pregunta que sobrevuela la carrera del porteño: ¿podrá romper esa barrera en 2027? Por ahora, los grandes le siguen dando con la puerta en las narices.
