Cerúndolo lo tuvo a dos puntos de la gloria y Europa festejó en la Laver Cup
Francisco Cerúndolo arrancó ganando y terminó cayendo en el super tie-break ante Casper Ruud. Europa se quedó con el primer punto del torneo en Londres, donde Alcaraz hasta le pasó indicaciones al noruego.
A veces el tenis se define en detalles mínimos. Dos puntos, nada más. Esos que separan la foto del héroe de la del que se queda con la cara larga y el saludo protocolar. Así se definió el partido inaugural de la Laver Cup en el O2 Arena de Londres: Francisco Cerúndolo, veintidós del mundo, arrancó ganando y terminó perdiendo ante Casper Ruud, diecisiete, por 6-7 (4), 6-4 y 10-8 en el super tie-break. El noruego le dio al Equipo Europa el primer punto de la serie ante el Resto del Mundo.
El primer set fue del argentino, claro. Parejo, con tres aces por lado, peloteos largos y la sensación de que Cerúndolo manejaba los tiempos. Lo cerró 7-4 en el tie-break con tres puntos ganados con la devolución y apenas dos cedidos con su servicio. Parecía el arranque soñado para el equipo capitaneado por Andre Agassi.
El quiebre que cambió todo
Ruud ajustó lo que tenía que ajustar. Subió su primer saque del 62 al 70 por ciento y esperó su momento. Llegó con el marcador 4-4 en el segundo set y rompió el servicio del argentino. Después sostuvo el suyo para cerrar el 6-4 y llevar la definición al super tie-break, esa instancia que en la Laver Cup se juega a diez puntos.
Ahí se rompió el partido. Cerúndolo llegó a estar 8-8, igualado con el noruego, a dos puntos de quedarse con un triunfo enorme. Pero Ruud ganó el siguiente con la devolución y resolvió el último con su saque. Se acabó. El noruego se llevó la victoria y dejó al conjunto capitaneado por Yannick Noah en ventaja por 1-0 en una serie que recién empieza.
Alcaraz, DT inesperado
Hubo un detalle que no pasó desapercibido. Durante un cambio de lado del primer set, Carlos Alcaraz le pasó indicaciones a Ruud desde el banco europeo. Le recomendó buscar el revés de Cerúndolo y tirar drops para obligarlo a subir a la red. El consejo fue directo, pensado para variar el juego y generarle dudas al porteño. Funcionó.
La lógica del torneo hay que entenderla para dimensionar lo que viene. Los partidos del viernes valen un punto, los del sábado dos y los del domingo, tres. El título se lo queda el primero que llegue a los trece. Después de este 0-1 inicial, al Resto del Mundo le queda remar hasta el domingo 27 de septiembre con la calculadora a mano y la obligación de sumar temprano, porque cada jornada pesa más.
