Córdoba: la espera interminable para conseguir un turno, una prótesis o una terapia
Un informe de la Defensoría del Pueblo provincial documenta demoras de hasta catorce meses en rehabilitaciones, obstáculos para tramitar el CUD y gastos de bolsillo que golpean a las familias. Prestadores y pacientes comparten un mismo cuello de botella.
"Llevo más de un año esperando la prótesis de mi hijo y ya gasté una fortuna en sesiones". La frase la repite una madre de barrio Alberdi, en Córdoba, y resume lo que recogió la Defensoría del Pueblo provincial en un informe presentado el 5 de octubre de 2026.
Conseguir el Certificado Único de Discapacidad, iniciar una rehabilitación o retirar una prótesis puede transformarse en una carrera de obstáculos. El relevamiento describe esperas de meses y hasta más de un año, y advierte cómo esa demora se traduce en gastos particulares y en una sobrecarga de cuidados que recae sobre las familias.
Turnos, juntas evaluadoras y consultas con especialistas
- Siete hospitales de la Ciudad de Córdoba cuentan con juntas evaluadoras para tramitar el CUD.
- Dos de esos establecimientos son pediátricos y otorgan citas con esperas de dos a tres meses.
- El informe también registra demoras para conseguir consultas con especialistas, un paso clave para completar la certificación.
Los plazos cambian según la prestación. Carlos Galoppo, defensor del Pueblo adjunto a cargo del relevamiento, señaló demoras de cuatro a nueve meses para acceder a prótesis y medicamentos, y de nueve a catorce meses para ingresar a centros de rehabilitación. Son rangos del informe y no permiten anticipar cuánto demorará cada trámite en particular.
Mientras tanto, las familias pagan de su bolsillo. Una madre entrevistada en el informe contó que desembolsó entre 150 mil y 180 mil pesos solo en sesiones, después de sostener atención particular durante alrededor de dos años. El documento también describe una mayor carga de cuidados sobre las mujeres: hay madres que achicaron su jornada laboral y resignaron ingresos para acompañar los tratamientos.
Prestadores atrasados y costos que no cierran
Las complicaciones no se limitan a los pacientes. El estudio releva atrasos de varios meses y hasta un año en los pagos de obras sociales y programas estatales a los prestadores. Entre diciembre de 2023 y agosto de 2026, los aranceles del nomenclador nacional subieron un promedio del 225%, frente a una inflación acumulada del 336%, según el propio documento.
El transporte aparece como otro frente. En ese mismo período, la nafta súper aumentó un 559% y el valor reconocido por kilómetro, un 231%. Para quienes deben trasladarse en remis o en auto particular, la diferencia la absorbe la familia, una situación que el informe vincula con la dificultad de sostener los servicios.
“La espera no es solo un número: es salud que se pierde, plata que se va de casa y familias que se reconfiguran alrededor de un trámite.”Cecilia Abregú, Sociedad y vida cotidiana
La Defensoría elaboró el documento con entrevistas y grupos focales, por lo que los testimonios describen experiencias y no constituyen una medición estadística de todos los casos. Aun así, el cuadro que emerge es claro: la burocracia se come los tiempos y el bolsillo de quienes más necesitan respuestas rápidas.
Mi pedido concreto a las autoridades de Córdoba es que publiquen plazos máximos por prestación, que actualicen los aranceles al ritmo de la inflación real y que paguen lo adeudado a los prestadores. Mientras tanto, vecinos de Alberdi, de Nueva Córdoba y de barrios del sur siguen tomando el colectivo 600, el 33 o el 40 para llegar a un turno que no siempre sale.
