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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Cuidar el cerebro empieza en la cocina, en la plaza y en el consultorio

Un estudio internacional coordinado desde Buenos Aires siguió durante dos años a más de mil mayores de once países y comprobó que sumar hábitos saludables protege la memoria. Una investigadora de FLENI cuenta cómo se aplicó en cada barrio, con sus posibilidades y sus costumbres.

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 29 d
Cuidar el cerebro empieza en la cocina, en la plaza y en el consultorio

“Mire, yo a los 72 años sigo yendo a la verdulería del barrio todos los días, camino hasta la plaza de la línea 39 y me junto con los pibes del club a jugar a las cartas”. Lo dice Don Ramón, vecino de Saavedra, mientras apoya el bastón en la vereda.

Qué midió el estudio LatAm-FINGERS

Durante dos años, 1.065 personas de entre 60 y 77 años, de once países de la región, participaron de un ensayo clínico que combinó alimentación, movimiento, entrenamiento mental, vínculos sociales y control de la presión, la glucosa y el colesterol.

El grupo que recibió el acompañamiento más completo mostró una mejora en la cognición global. El 80 por ciento mantuvo una adhesión moderada o alta y casi el 85 por ciento completó la evaluación final, un dato clave para los investigadores.

Por qué el corazón va primero

El cerebro se nutre por vasos sanguíneos. Cuando la presión se descontrola, cuando aparece la diabetes o cuando el colesterol se desboca, esos vasos se deterioran y la memoria paga las consecuencias.

Por eso, la estrategia que se presentó en Buenos Aires ubica al control cardiovascular en el centro de la prevención, junto con la actividad física, la estimulación mental y el trato cotidiano con otros.

“La clave consiste en sostener el principio de la intervención sin ignorar las diferencias culturales y sociales.”Lucía Crivelli, jefa de Neuropsicología de FLENI
  • Controlar presión arterial, glucosa y colesterol con el médico de cabecera.
  • Caminar a diario, aunque sea media hora por el barrio.
  • Sumar alimentos frescos, verduras y frutas a la mesa.
  • Ejercitar la cabeza con lecturas, juegos o cursos.
  • Cultivar vínculos: club, plaza, centro de jubilados o ronda de mates.
CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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