De Wattpad al set: la nueva vida de Marfil, la chica que se enamoró del guardaespaldas que le puso la patas arriba
Ester Expósito y Hugo Diego García encabezan la adaptación de la novela de Mercedes Ron que mezcla romance, acción y secuestro. La escritora contó cómo escribió el libro en Nueva York y por qué se animó a dejar atrás el público adolescente de Culpables.
"Después de Culpables, quería escribir algo que se sintiera prácticamente adulto". La frase la dijo Mercedes Ron en la promoción de su nueva novela y funciona como mejor síntesis posible de Enfrentados: Marfil, el libro que ahora llega a la pantalla con Ester Expósito y Hugo Diego García como protagonistas bajo la dirección de Óscar Pedraza. La historia combina el enamoramiento entre una chica de buena vida y el guardaespaldas que le impusieron tras un secuestro, con todo lo que ese cambio de rutina dispara en una pibita que hasta ayer solo pensaba en salidas con amigas y después tuvo que aprender a mirar por encima del hombro.
Un secuestro que reordena la vida
La novela toma a Marfil, una joven acostumbrada a la libertad absoluta, y la pone frente a un hecho violento que obliga a su familia a tomar medidas. De ahí sale Diego, el guardaespaldas que interpreta García, y de ahí sale también el motor romántico: una convivencia forzada, dos personas que no se eligieron, una atracción que nadie de los dos esperaba. Ron explicó que se apoyó en la estructura clásica de El guardaespaldas, la película que todos tenemos en la cabeza, pero le sumó un conflicto con peso propio para no quedarse solo en la historia de amor.
El libro lo escribió durante una estadía de varios meses en Nueva York, junto a una amiga, justo después de irse de la casa de sus padres. Esa experiencia de independencia fresca, de ciudad que se abre de golpe, quedó filtrada en el personaje de Marfil y en el contraste con las restricciones que le llegan después. Es, en el fondo, el clásico choque entre la Marfil de antes y la Marfil de después, y ahí se cocina casi todo el libro.
“"Me interesaba trabajar sobre la ruptura de su rutina y sobre cómo reaccionan los personajes frente a situaciones que no eligieron".”Mercedes Ron
- Romance clásico con obstáculos externos, en la línea de El guardaespaldas.
- Acción y misterio alrededor del secuestro que abre la trama.
- Escenas pensadas para mostrar la Buenos Aires que la novela convierte en personaje secundario.
- Química entre Expósito y García como principal apuesta del casting.
- Público que viene de la saga Culpables, pero con un salto hacia un registro más adulto.
Ron es porteña de nacimiento, vive en Sevilla y arrancó en Wattpad, una plataforma que suele asociarse con literatura adolescente y que, sin embargo, le permitió vender más de seis millones de libros de la saga Culpables. La autora aclaró, igual, que en sus novelas lo que manda son los vínculos románticos: el peligro y la fantasía importan, pero el corazón del asunto sigue siendo quién termina con quién y cómo se lo cuentan.
Ahora bien, mientras la industria empuja a las plataformas con grandes adaptaciones de literatura juvenil, vale la pena recordar que hay ficciones románticas independientes que vienen contando este tipo de historias sin necesidad de un guardaespaldas, una estrella de Netflix y un presupuesto con explosión incluida. Si les interesa el género, miren también lo que se está cocinando en el teatro off y en los ciclos de cineclubs: ahí se consigue el lado B de estas pasiones, el que no aparece en las marquesinas pero suele ser más interesante.
Dicho esto, queda la pregunta de siempre: ¿qué busca el lector cuando una novela romántica se convierte en serie? ¿La misma historia que imaginó al leer o una versión corregida y aumentada con banda sonora propia? Si la respuesta es lo segundo, atentos a esta Marfil. Si es lo primero, ya es tarde: la pantalla ganó y cada uno se quedó con su imaginación.
Y ya que estamos en plena cuenta regresiva hacia el Septiembre Musical tucumano, una broma de ocasión: cuentan que el guardaespaldas de Marfil rechazó una temporada del festival porque le exigían cuidar a la protagonista en Salta, no en Tucumán, y la diferencia de honorarios era,, un problema de seguridad.
