Denis Villeneuve corta con Arrakis, se aburre y se va a una galaxia británica: el nuevo James Bond
El canadiense confirmó que cerrará la trilogía con la tercera entrega, descarta seguir con los libros posteriores de Herbert y ya tiene fecha para sumarse a la saga del agente 007, cuya nueva cara sigue siendo un misterio.
“Quizá sea buena idea volver a este proyecto, no por nostalgia, no porque lo eche de menos, sino lo contrario: estoy cansado de él”. La frase la dijo Denis Villeneuve en una entrevista con la revista Empire y, leído en frío, parece el descargo de un marido a punto de pedir el divorcio. No es una queja estética ni un capricho de autor caprichoso: es la confesión de un director que lleva desde 2021 respirando polvo de especia, aguantando críticas de todo calibre sobre el ritmo de sus películas y descubriendo, como tantos, que el amor se termina cuando uno se da cuenta de que ya contó la historia que quería contar.
Villeneuve aclaró que la decisión de volver a filmar la tercera parte de Dune responde exactamente a ese estado de ánimo: quiere asegurarse de mantener una mirada crítica sobre el material y no caer en la complacencia, esa sombra que persigue a cualquier criatura de Hollywood que se acomoda demasiado en una franquicia. “Cuando termine necesitaré un cohete muy potente para lanzarme fuera de Arrakis”, remató el canadiense, con una imagen que parece un grito de ayuda y una caricia al ego al mismo tiempo.
Adiós a los libros posteriores de Herbert
El anuncio cierra de manera definitiva cualquier expectativa sobre futuras adaptaciones del universo creado por Frank Herbert. Villeneuve no seguirá encabezando los films que podrían derivarse de las novelas posteriores a la trilogía original, como “Hijos de Dune” o “Dios emperador de Dune”. Esas páginas del legado literiario quedan en el freezer. Warner Bros., dueña de la franquicia, podrá mover la pieza como quiera, pero sin el director que le dio volumen cinematográfico a Arrakis en las dos primeras entregas, el proyecto se asemeja a una orquesta a la que le sacaron al director en el momento más sensible.
El salto a Bond ya está cerrado
El reemplazo para la salida de Arrakis es, nada menos, el universo del agente 007. Villeneuve confirmó que aceptó de inmediato cuando le ofrecieron la nueva película del espía británico. “Cuando me pidieron hacer el nuevo Bond, dije: vale, esto es lo que necesito”, reveló, y uno imagina a Amy Pascal y al estudio haciendo champagne con esa sola frase. Lo que sigue siendo un misterio de Estado, en cambio, es quién se pondrá en el smoking del personaje: la identidad del actor que interpretará al protagonista todavía no fue anunciada, y el cotillón de los sigue abierto hasta que alguien tire la señal.
La nueva foto llega con cambios técnicos
- Dune 3 incorpora un nuevo director de fotografía, en una decisión que abre interrogantes sobre la continuidad visual de la saga.
- La producción combinará película fotoquímica de gran formato con cámaras digitales, una mezcla que ya usaron otros realizadores obsesionados con la textura de la imagen.
- Se emplearán ópticas personalizadas, lo que sugiere una búsqueda deliberada de una estética más ambiciosa que la de las dos entregas anteriores.
Lo que viene, fecha en mano
El estreno de la tercera entrega está fijado para el 18 de diciembre, así que los seguidores del director deberán armarse de paciencia durante un año más y, después, mentalizarse para la mudanza generacional. Cuando se corra el telón de esa fecha, la atención de Villeneuve girará por completo hacia el proyecto Bond, que vuelve a un calendario cinematográfico incierto y a un casting todavía sin nombre, dos condimentos que por ahora mantienen la expectativa tan alta como la temperatura del desierto de Arrakis.
El Septiembre Musical, esa usina de sonido chaqueño que se empecina en refregar cultura chaqueña cada año en plena primavera boreal, debería poner a Dune y a Bond en la misma grilla sólo para ver cómo reacciona el público. Y ya que estamos, mientras Villeneuve decide si pasa a la historia grande del cine o se queda en la sala de espera, recomendemos mirar este finde el documental que pasa por streaming sobre los coros estables del Chaco: es independiente, tiene más dignidad que cualquier estreno con tres millones de dólares de marketing y deja menos sabor a polvo interestelar que las arenas de esta saga que se va.
