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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Dylan Faden se hace cargo: Control Resonant cambia los tiros por golpes cuerpo a cuerpo en una Nueva York deformada

El nuevo juego de Remedy corre el foco hacia el hermano de Jesse, lo saca a recorrer una ciudad partida entre dimensiones y le mete en la mano un arma que se transforma según cómo la uses: espada, guadaña, martillo o taladro.

Por Fernando YapuraCultura y espectáculos · · hace 27 d
Dylan Faden se hace cargo: Control Resonant cambia los tiros por golpes cuerpo a cuerpo en una Nueva York deformada

"El arma se llama Aberrant y sus transformaciones están vinculadas a los movimientos elegidos", dijeron en Remedy cuando mostraron lo que se viene. Y vaya si lo eligieron: en Control Resonant se acabó eso de esconderse detrás de una pared para vaciar el cargador contra cualquier cosa que se mueva. Ahora los tiros pasan a un segundo plano y lo que manda es el golpe cuerpo a cuerpo, las combinaciones y los movimientos rápidos dentro de una propuesta de mundo abierto.

La apuesta del estudio finlandés es fuerte: en lugar de volver a poner a Jesse Faden en el centro, como en el Control de 2019, la historia se corre hacia Dylan, el hermano que en la primera entrega apenas aparecía como un hilo suelto. Dylan sale a buscar a Jesse después de siete años de desaparición y se topa con una Nueva York que ya no es Nueva York: está deformada, aislada entre dimensiones y convertida en zona de desastre después de que el Hiss se escapara de la Casa Inmemorial y se esparciera por la ciudad como mancha de humedad en departamento sin ventilar.

Un arma, cuatro formas y ningún menú

Lo más interesante del asunto, y lo que más cambia la experiencia respecto del juego original, es el Aberrant. Una misma herramienta adopta la forma de espada, guadaña, martillo o taladro según lo que uno haga en pantalla. No hay que andar eligiendo variantes en un inventario como si fuera un Tetris de objetos: la forma cambia sola al ejecutar ataques ligeros, golpes pesados o cierres de combinación. Las mejoras, además, dejan ajustar el comportamiento del arma a distintos estilos de juego, algo que los que padecimos el inventario del primer Control vamos a agradecer con el alma.

  • Ataques ligeros, pesados y cierres de combinación cambian la forma del Aberrant sin tocar el inventario.
  • Las mejoras permiten ajustar el arma a distintas formas de jugar.
  • La movilidad suma esquivas, impulsos aéreos, flotación temporal y ataques en el aire.
  • Se puede interrumpir una animación para esquivar y seguir la combinación si Dylan no recibe un golpe.
  • El poder Ignite permite incendiar armas enemigas y aplicar quemaduras.

Dylan, la Oficina y los experimentos

El personaje no es un regalo: arrastra un pasado como sujeto de experimentos de la Oficina Federal de Control y tiene dificultades para manejar sus propios poderes. Igual acepta colaborar con el organismo y, de paso, la historia aprovecha para ampliar el libro sobre los fenómenos paranormales del universo y mostrar las consecuencias de lo que le hicieron. El recorrido de Dylan funciona, además, como excusa para ir revelando qué pasó con Jesse y por qué la Casa Inmemorial terminó vomitando Hiss sobre Manhattan.

En combate, la idea es clara: atacar recarga la energía para las habilidades especiales y los enemigos derrotados sueltan salud, así que quedarse quieto esperando curarse no es una opción. Algunos adversarios más grandes generan criaturas de forma continua, lo que obliga a pensar a quién encarar primero en cada encuentro. Nada nuevo bajo el sol para el género, pero Remedy lo resuelve con un ritmo que invita a entrar y salir, esquivar y volver, en vez de campear atrás de un pilar.

El crecimiento del personaje combina árboles de habilidades, mejoras del Aberrant y aumentos opcionales de salud y energía, mientras que las misiones principales y las actividades secundarias elevan el estatus de Dylan en cada zona. El paquete típico del género, ejecutado con la prolijidad finlandesa de siempre.

“Mientras el mundo se llena de expansiones que parecen un parche con pretensiones, Remedy se anima a cambiar de protagonista, de mecánica central y hasta de filosofía de combate en una secuela. Hay que aplaudirlo, aunque más no sea por romper la modorra.”Fernando Yapura, Cultura y espectáculos
FY
Fernando YapuraCultura y espectáculos

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