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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El arancel del 35% a vehículos mexicanos reconfigura la oferta de 0 km en la Argentina

El vencimiento del acuerdo bilateral dejó sin acceso preferencial a varios modelos ensamblados en el país azteca; las terminales suspendieron embarques y estudian rutas de abastecimiento alternativas mientras el consumidor observa un escenario de mayor incertidumbre.

Por Hugo BarrionuevoCampo y producción · · hace 21 d
El arancel del 35% a vehículos mexicanos reconfigura la oferta de 0 km en la Argentina

La disponibilidad y el valor final de una parte significativa de los autos y camionetas que se comercializan en la Argentina quedaron atados a una decisión arancelaria que entró en vigencia a mediados de marzo, cuando venció el Acuerdo de Complementación Económica ACE 55, el mecanismo que durante años permitió el intercambio de vehículos nuevos entre la Argentina y México sin el pago de derechos de importación.

A partir de esa fecha, los modelos fabricados en territorio mexicano que hasta entonces ingresaban con arancel cero deben abonar el llamado extrazona, equivalente al 35% sobre el valor de importación. Ante ese escenario, las terminales que dependían del esquema decidieron interrumpir el flujo de unidades y se encuentran evaluando cómo sostener la oferta en el mercado argentino, lo que abrió un período de dudas tanto para las concesionarias como para los compradores que tenían previsto cerrar una operación en el corto plazo.

Los modelos alcanzados por la medida

  • Nissan Versa, Sentra y la pickup Frontier, cuya llegada desde México estaba prevista desde julio.
  • Volkswagen Taos, Tiguan y Vento.
  • Ford Bronco Sport y Maverick.
  • Honda ZR-V.
  • Kia K3 y K4 sedán.
  • Chevrolet Silverado y RAM 2500.

De todos modos, no todos los vehículos de origen mexicano se vieron alcanzados en la misma proporción. Los modelos de BMW y Audi, junto con el Kia K4 GT Line, ya tributaban ese arancel porque su contenido regional era inferior al umbral exigido por el acuerdo, por lo cual la pérdida de la preferencia no modificó su tratamiento impositivo.

La transición contempló una excepción para atenuar el impacto inmediato: las unidades despachadas antes del 18 de marzo conservaron el beneficio al ingresar al país, y hasta mayo siguieron llegando embarques ya comprometidos. A partir de entonces, el volumen mermó y quedaron en circulación algunas importaciones destinadas a compromisos previos, entre ellos entregas vinculadas con planes de ahorro.

Cabe señalar que el 35% constituye un costo de importación y no representa, por sí mismo, un aumento confirmado en las listas de precios al público. La información disponible no detalla nuevos valores de venta para cada uno de los modelos involucrados, ya que las empresas se encuentran analizando alternativas de abastecimiento desde otros mercados antes de trasladar eventuales modificaciones a las pizarras de las concesionarias.

En definitiva, la disponibilidad efectiva de cada modelo y las decisiones comerciales que adopte cada marca en las próximas semanas terminarán de definir el menú de opciones para quienes están en la búsqueda de un vehículo nuevo, en un contexto donde la ecuación entre precio, plazo de entrega y origen de fabricación vuelve a ocupar el centro de la decisión de compra.

HB
Hugo BarrionuevoCampo y producción

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