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Viernes, 16 de octubre de 2026
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El Papa que eligió operarse y el tumor que ataca a los que no fuman: lo que hay que saber sobre el adenocarcinoma de pulmón

El Vaticano confirmó que León XIV fue sometido a una lobectomía videoasistida en el Gemelli de Roma. El neurólogo Conrado Estol explicó cómo se establece el pronóstico y por qué los no fumadores son los más golpeados por este subtipo de cáncer.

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 2 d
El Papa que eligió operarse y el tumor que ataca a los que no fuman: lo que hay que saber sobre el adenocarcinoma de pulmón

"Menos mal que se operó rápido, yo tengo un vecino de la línea 39 que le detectaron lo mismo y quedó a tiempo". La frase llegó esta mañana a la redacción y resume el sentir de muchos: el Papa León XIV fue intervenido por un adenocarcinoma pulmonar y la noticia sacudió a los fieles de Recoleta, Belgrano y la Boca, donde el colectivo pasa temprano.

Qué es el adenocarcinoma y por qué preocupa a los no fumadores

El neurólogo Conrado Estol lo dijo sin rodeos: el adenocarcinoma es el subtipo de cáncer de pulmón más frecuente entre quienes nunca encendieron un cigarrillo. Representa entre el 55 y el 80 por ciento de los casos en ese grupo, una cifra que da vértigo.

Se ubica en la periferia del pulmón, lejos de los bronquios grandes. Por eso tarda en dar señales: al no obstruir una vía aérea principal, el tumor crece en silencio hasta que un estudio por imagen lo delata.

La cirugía en el Gemelli y por qué se extirpó un lóbulo entero

El Vaticano informó que la operación duró unos noventa minutos en el Policlínico Gemelli de Roma. Se hizo por una lobectomía del lóbulo inferior derecho con técnica videoasistida, es decir, sin abrir el tórax: se ingresa con cámara y pinzas por pequeñas incisiones.

El examen histológico durante la cirugía confirmó el adenocarcinoma. La decisión de sacar todo el lóbulo, y no solo el nódulo, responde a una lógica oncológica clara: garantizar márgenes libres de células tumorales y permitir un análisis detallado de los tejidos que rodean el tumor.

  • Un patólogo puede examinar muestras en tiempo real para distinguir entre cáncer, fibrosis o cicatriz.
  • El diagnóstico definitivo siempre requiere el estudio microscópico posterior.
  • La evolución posoperatoria fue normal: el paciente volvió a comer, hizo kinesioterapia respiratoria y caminó dentro de su habitación.

Cómo se establece el pronóstico después de una lobectomía

Estol fue directo: el pronóstico depende de tres datos que por ahora no se hicieron públicos. Son los que marcan la diferencia entre un susto y una mala noticia.

  • El tamaño exacto del nódulo.
  • El estado de los ganglios linfáticos cercanos.
  • Si hubo compromiso de la pleura, la membrana que envuelve el pulmón.

El neurólogo planteó un escenario hipotético para que se entienda mejor: si el nódulo mide dos centímetros, los ganglios están libres y no hay compromiso pleural, la sobrevida a cinco años puede acercarse al 99 por ciento.

Los estudios genéticos que pueden cambiar el tratamiento

Mientras el Papa se recupera, laboratorios especializados analizan el ADN del tumor. Buscan mutaciones específicas que permiten indicar terapias dirigidas, administradas por vía oral, contra alteraciones como las del EGFR, KRAS, BRAF, HER o MET.

La inmunoterapia intravenosa es otra alternativa. Ambas opciones pueden perder efectividad con el paso de los meses, por eso el seguimiento oncológico continuo es parte del tratamiento y no un trámite.

Mi pedido concreto a las autoridades de los hospitales públicos porteños y a las prepagas que cobran cuotas siderales: que cualquier paciente con un nódulo pulmonar sospechoso acceda rápido a una biopsia, a la estadificación con ganglios y a los estudios genéticos. No se puede morir de burocracia mientras la ciencia ya sabe cómo leer el tumor.

CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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