En Neuquén, agosto volvió a pegar un 2,3%: la inflación no afloja y el bolsillo lo siente
La Dirección Provincial de Estadística y Censos confirmó que el índice de precios en el conglomerado neuquino cerró agosto en 2,3%, igual que en julio. En lo que va del año, los precios ya treparon un 22,8% y la variación interanual roza el 36,2%.
"Yo voy al súper y todos los meses me llevo una sorpresa fea". La frase es de Irma, vecina del barrio Valentina Norte, que toma la línea 501 cada vez que tiene que hacer las compras grandes. Con esa sola queja resume lo que acaba de confirmar la Dirección Provincial de Estadística y Censos: la inflación en el conglomerado Neuquén volvió a marcar 2,3% en agosto.
El número es exactamente el mismo que se había registrado en julio. Es decir: el ritmo de aumento se mantuvo estable entre un mes y el otro, sin aceleración pero tampoco con señales de alivio.
El acumulado del año ya pasa el 22%
En ocho meses, los precios en la región acumulan una suba del 22,8%. Para dimensionarlo en criollo: algo que a principios de enero costaba 100 pesos, hoy ronda los 122,80. El golpe lo reciben sobre todo los hogares con ingresos fijos, que ven cómo el sueldo rinde cada vez menos en la misma cantidad de mercadería.
La interanual supera el 36% y queda por encima del país
- Variación mensual (agosto 2026): 2,3%, igual que en julio.
- Acumulado anual (enero-agosto 2026): 22,8%.
- Variación interanual (agosto 2025 vs agosto 2026): 36,2%.
- Inflación nacional de agosto, según INDEC: 1,7%, seis décimas por debajo de Neuquén.
Ese 36,2% interanual marca cuánto perdió poder de compra un hogar que no tuvo ningún ajuste en sus ingresos en los últimos doce meses. Es un número que duele, sobre todo cuando se lo compara con el 1,7% que midió el INDEC para todo el país en el mismo mes: Neuquén quedó seis décimas arriba del promedio nacional.
Las diferencias entre regiones son moneda corriente. La composición de la canasta local, los costos de transporte y la estructura de precios de cada mercado hacen que el índice patagónico siempre tenga sus propios quilombos.
Qué hacer con este dato en la mesa familiar
Con casi un cuarto del poder de compra erosionado en lo que va del año, mirar el índice mes a mes se volvió una herramienta de supervivencia. Sirve para anticipar cuánto va a rendir el aguinaldo, para comparar si el aumento de sueldo le ganó a la inflación o para entender si los ahorros quietos en el colchón están perdiendo valor sin hacer ruido.
“Seguí de cerca tu propia lista de compras: anotar lo que pagás mes a mes es la forma más concreta de saber si la inflación te está pegando más fuerte que al promedio.”Cecilia Abregú, Sociedad y vida cotidiana
Antes de que termine el mes, sentate con tu familia y revisen qué rubros se les fueron de las manos. Es un ejercicio simple y sirve para pedir, con argumentos, una recomposición salarial que no quede por detrás del 36% interanual.
