Fernando Burlando y la pastillita mágica: el chip hormonal que volvió a todos adolescentes de 17
El abogado contó que lleva tres años con un dispositivo subcutáneo que, según sus palabras, le permite trabajar jornadas de 16 horas y sentirse como un pibe de secundaria. Una nota con más curiosidad que consejo médico.
Hay una frase que el abogado Fernando Burlando dijo por televisión y que, si uno se toma el trabajo de escucharla dos veces, resume bastante bien el espíritu de la época: "Tengo la cabeza no como un chico de 30, sino como un chico de 17 años". Aclaró, ante la insistencia del periodista, que la comparación abarcaba "a todo". No hizo falta preguntar más: Burlando ya se había encargado de dejar claro que desde hace tres años lleva implantado un chip hormonal que, en su propia descripción, "regulariza y ordena a nivel hormonal todo".
De qué se trata, según él
El abogado no se limitó a contar la experiencia personal: se animó a encuadrarla en lo que llamó "la nueva medicina", una rama que, aseguró, apunta a "que uno llegue a la vejez con la mayor plenitud posible". Entre los beneficios que mencionó están la prevención de enfermedades degenerativas. "No sé, podés tener posibilidad de un gen de Parkinson, te dan todos productos naturales y te demoran y te retardan la aparición", explicó, con la misma seguridad con la que defiende a sus clientes en los juicios.
“Funciona, es bárbaro.”Fernando Burlando
Para graficar los efectos en su rutina, Burlando describió una jornada que, a esta altura, parece su declaración de principios: terminó de alegar en el juicio por la sucesión de Diego Maradona a las nueve de la noche, a las once seguía studying el día siguiente y a la mañana temprano ya estaba entrenando. Tres años de chip y nadie le mueve la agenda.
El historial Burlando-Franco
La historia del chip en el entorno de Burlando tiene su propio recorrido. En 2019, Barby Franco había bromeado al aire con la idea de colocarle uno a él: "Ya que él me puso un chip a mí, yo le voy a poner un chip sexual, ya que tiene tanto trabajo", había dicho. La frase se viralizó y quedó flotando hasta que, ahora, el propio Burlando confirmó su versión de la historia con una elocuencia llamativa y cero detalles cruzados.
El dato clínico fino —qué hormona libera exactamente el dispositivo, cada cuánto se reemplaza, qué efectos adversos están documentados— no fue desarrollado por el entrevistado ni surge de la conversación. Tampoco corresponde, claro está, automedicar ni salir a colocarse nada por cuenta propia después de leer esta columna: para eso están los médicos que, a diferencia de este cronista, hicieron la carrera. Lo que queda claro es que, entre juicios mediáticos, familia numerosa y declaraciones en cámara, el abogado dice sentirse de 17. Habrá que ver, dentro de tres años más, si la pastillita —perdón, el chip— sigue dando los mismos resultados, o si septiembre se lleva puesto hasta el mejor de los entusiasmos hormonales.
