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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Fito Páez, el piano y la orquesta que todavía no sabe dirigir

El rosarino pasó por Otro día perdido, cantó sus temas al piano, contó que quiere aprender a pararse frente a una orquesta y volvió a hablar de Charly García, la melena y los shows que ya nadie recuerda.

Por Fernando YapuraCultura y espectáculos · · hace 23 d
Fito Páez, el piano y la orquesta que todavía no sabe dirigir

“Me apasiona la máquina orquestal y cómo funciona”, dice Fito Páez cada vez que le preguntan por su futuro inmediato, y uno ya no sabe si está describiendo un anhelo o declarando la guerra contra su propio destino pop. El tipo que llenó estadios con banda eléctrica ahora quiere pararse frente a una orquesta con batuta, y lo dice con la misma cara con la que cantaba El amor después del amor en el 92.

El músico rosarino pasó por Otro día perdido, el programa que conduce Mario Pergolini en el canal oficial de YouTube, y la visita tuvo esa lógica que solo tienen los ciclos digitales: piano, canciones, recuerdos, y de nuevo piano. Abrió con Al lado del camino y cerró con los temas que le pidieron Pergolini, Evelyn Botto y Agustín Soy Rada Aristarán, que se portó como un oyente cualquiera y no como lo que es, uno de los tipos más ocurrentes de la música argentina.

La orquesta como próximo paso

Durante la charla, Fito se explayó sobre la dirección orquestal como quien cuenta que se anotó en un taller de cerámica. “Me apasiona la máquina orquestal y cómo funciona”, explicó, y la frase quedó dando vueltas porque muestra a un artista que a los 62 años todavía se permite empezar de cero en algo. No es un capricho de entrevistado: es la confirmación de que Páez lleva décadas sin aburrirse de su propio oficio, algo bastante raro en el rock argentino, donde muchos se jubilaron a los 40.

“Me apasiona la máquina orquestal y cómo funciona.”Fito Páez

Charly, la melena y los shows que se olvidan

Como no podía ser de otra manera en una charla con un rosarino veteranísimo, apareció Charly García. Pergolini le preguntó por qué García tocaba de espaldas al público durante la gira que compartieron, y Páez arrancó con el escudo del humor: “Hay que preguntarle a Charly”. Después se puso serio y arriesgó una teoría: que el público viera una melena en movimiento era una idea visual, una puesta en escena, y que García nunca lo explicó porque explicar las cosas no es lo suyo.

Pero el momento más interesante de la entrevista no fue la anécdota de la gira, sino lo que vino después. Páez contó que unos quince años atrás hizo un recital entero con temas de García, pensando que todo el mundo los iba a reconocer, y se topó con gente que no tenía la menor idea de qué sonaba. La conclusión que sacó es de esas que duelen: parte del repertorio del prócer más grande del rock argentino se está borrando de la memoria colectiva. Y lo dijo con la cara de alguien que se da cuenta de que el tiempo no negocia.

Ahora bien, mientras la cartelera porteña insiste en reciclar tributos y shows de los 80, uno mira lo que hizo Fito en un estudio con un piano y tres panelistas y piensa que acá, en Tucumán, nos pasamos septiembre entero discutiendo el Septiembre Musical y nadie se acuerda de que la mejor música del momento se hace en un programa de YouTube a la una de la tarde. Si tenés que elegir un tema de Fito para escuchar al piano, la respuesta correcta es siempre Al lado del camino, pero la respuesta inteligente es sentarse frente al teclado y, como él, animarse a aprender algo nuevo a los 62. Lo de la orquesta ya lo aclararemos cuando vuelvan los boletos a precio razonable y alguien se anime a programar a Páez con filarmónica, que en este país siempre llega tarde, pero llega.

FY
Fernando YapuraCultura y espectáculos

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