Freidoras de aire con inteligencia artificial: cómo los sensores y las cámaras reconfiguran la cocción en tiempo real
Equipos con cámaras, sensores de humedad y conexión WiFi identifican el alimento, regulan temperatura y potencia, y estiman el tiempo restante. La nota repasa el funcionamiento de estos dispositivos y el papel de las aplicaciones y los asistentes de voz.
Un segmento de freidoras de aire que se comercializa en el mercado argentino incorporó funciones de inteligencia artificial para reconocer el alimento colocado en la cesta y adaptar la cocción sin necesidad de ajustes manuales. Los equipos trabajan con cámaras internas, sensores de humedad y conexión WiFi, y procesan esa información durante el funcionamiento para modificar temperatura, potencia y circulación de aire en cada etapa de la preparación.
Tres pasos del reconocimiento a la regulación
El procedimiento que siguen estos aparatos puede resumirse en tres momentos. En primer lugar, una cámara ubicada dentro del equipo distingue entre una proteína, un vegetal o un alimento congelado. Esa identificación, basada en algoritmos de visión por computadora, sirve para seleccionar las condiciones iniciales de cocción.
- Lectura óptica: la cámara evalúa el volumen y la densidad de la carga para regular la potencia y la velocidad del ventilador según la cantidad de comida.
- Seguimiento durante la cocción: los algoritmos observan los cambios de color de la superficie, evalúan el dorado y detienen el calentamiento antes de que el alimento se queme.
- Lectura de humedad: los sensores aportan información para ajustar la circulación de aire y, si detectan mucha condensación al comienzo, el sistema aumenta temporalmente el flujo para favorecer la evaporación y una textura crujiente.
Estimación del tiempo y conexión con el celular
Otra función disponible en estos dispositivos es la estimación del tiempo pendiente. El equipo compara la evolución de la temperatura con registros de recetas almacenados en la nube y actualiza el cálculo de cuánto falta para completar la preparación. De manera paralela, la conexión WiFi comunica la freidora con el teléfono y los servidores del fabricante.
Al elegir una receta en la aplicación, se envía una programación que incluye la temperatura de arranque, la duración y los cambios previstos para las distintas etapas. La aplicación también recibe información sobre el estado del aparato y emite avisos cuando es necesario agitar la cesta o cuando concluye el ciclo. El control puede ampliarse a asistentes de voz, con órdenes para iniciar o pausar la preparación.
La conexión, además, permite instalar actualizaciones del software interno que incorporen perfiles de cocción o mejoras en el consumo eléctrico, sin necesidad de cambiar piezas. Estas funciones se suman al mecanismo tradicional de circulación de aire caliente con poco aceite, con la diferencia práctica de que las condiciones se regulan de manera automática durante el uso. Los equipos con estas prestaciones ya se encuentran disponibles en comercios del país y la oferta se ampliará durante el año próximo, según los calendarios de lanzamiento de los fabricantes.
