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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Gripe que no afloja: las seis señales que obligan a ir a la guardia

Un infectólogo de la clínica de Cleveland advierte que la mejoría seguida de un empeoramiento repentino puede anticipar una neumonía o una sepsis. Hay grupos de riesgo y un cuadro que puede agravarse en apenas 48 horas.

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 26 d
Gripe que no afloja: las seis señales que obligan a ir a la guardia

Lo dijo un vecino del barrio de Once, todavía con la voz tomada: “el lunes estaba mejor y el martes a la madrugada no podía respirar”. Esa frase resume lo que los médicos quieren que entendamos de una vez.

Sentirse mejor durante una gripe y empeorar de golpe es motivo para consultar sin demora. Ese cambio puede indicar que apareció una infección secundaria, como una neumonía, según explicó Dhatri Kotekal, especialista en enfermedades infecciosas consultado por la clínica de Cleveland. La evolución del cuadro importa tanto como los síntomas del comienzo.

Las señales de alarma que no admiten espera

  • Falta de aire o dificultad para respirar.
  • Dolor o presión en el pecho.
  • Labios o uñas azulados.
  • Confusión o desmayo.
  • Vómitos intensos o deshidratación severa.
  • En menores: respiración acelerada y llanto que no se calma.

La consulta temprana pesa más para quienes conviven con diabetes, enfermedades renales, cardíacas o pulmonares, u obesidad. En esos pacientes el deterioro puede producirse en apenas 24 o 48 horas. También son vulnerables los menores de cinco años, los mayores de 65 y las embarazadas. Estar sano antes de contagiarse reduce el riesgo, pero no lo borra.

Aunque la mayoría se recupera en una a tres semanas, el esfuerzo del cuerpo para enfrentar el virus puede abrir la puerta a complicaciones serias. Kotekal señaló a la neumonía como la más habitual de las potencialmente mortales: puede deberse al avance del virus hacia los pulmones o a una infección bacteriana favorecida por el debilitamiento de las defensas.

Otra complicación es la sepsis, una reacción extrema del sistema inmunitario que daña tejidos y órganos propios. La gripe también puede empeorar el asma o la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y causar insuficiencia respiratoria. En pacientes con enfermedades cardíacas previas, un cuadro severo puede alterar el pulso y la presión arterial, e incluso desencadenar un infarto o un accidente cerebrovascular.

Qué hacer desde acá

El especialista recomienda la vacunación anual como herramienta central de prevención. Tanto la influenza A como la B pueden causar cuadros graves, de modo que el tipo de virus no descarta el riesgo individual. Si aparecen señales de las que enumero arriba, mi pedido es concreto: no espere a que se pase solo, tome el colectivo y vaya a la guardia más cercana. La diferencia la hacen las horas.

CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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