Hongos, cerebros y caminantes: el menú completo de muertos vivientes que puebla la pantalla chica
"Sobrevivir es el juego, y la pantalla lo sabe". La frase bien podría salir de cualquier personaje de The Last of Us mientras esquiva a un infectado convertido en cosa rara por culpa de un hongo. La serie que llevan adelante Neil Druckmann y Craig Mazin traslada a la televisión la propuesta de los videojuegos creados por el primero, y lo hace con Pedro Pascal y Bella Ramsey como protagonistas de una historia donde la amenaza no es un virus cualquiera: es una infección fúngica que convierte a los seres humanos en algo bastante peor que un mal día.
Pero el plato fuerte de The Last of Us no es solamente el bicho. La trama indaga en qué están dispuestos a hacer los que siguen vivos para protegerse y hasta dónde los arrastra ese impulso. El verdadero conflicto se cocina entre los personajes, no tanto en los infected que acean en la penumbra. Y ese eje es lo que emparenta a la producción con otros recorridos del género que también prefieren mirar al monstruo humano antes que al monstruo literal.
Caminantes, cerebros y otras exquisiteces del género
- The Walking Dead: Frank Darabont la creó a partir del cómic de Robert Kirkman y la pobló de Andrew Lincoln, Norman Reedus, Melissa Suzanne McBride, Lauren Cohan, Danai Gurira y Steven Yeun, entre otros. La premisa rescata la tradición del muerto viviente que dejó George A. Romero y la estira en una saga que incluye series derivadas y varias temporadas donde el apocalipsis es casi un personaje más.
- iZombie: Rob Thomas la pensó como un policial con cerebro, literalmente. Rose McIver, Malcolm Goodwin y Rahul Kohli encabezan el reparto. La protagonista es una zombi reciente que come cerebros de víctimas de asesinato para resolver casos, una idea que mezcla el género con un tono más liviano y para quien no quiere pasarse la noche mirando detrás de la puerta.
De adaptar un videojuego con hongos asesinos a investigar muertos comiendo cerebros de muerto, el catálogo de muertos vivientes en la pantalla chica ofrece variantes para todos los paladares. Mientras la programación oficial insiste en revisionar cintas ochentosas que ya vimos cuatro veces, da gusto saber que todavía quedan ficciones que le escapan a la moda del momento y se animan a contar el apocalipsis de otra manera.
Si hay que mojarse, mejor quedarse en casa con The Last of Us o con iZombie antes que peregrinar a una nueva edición del Septiembre Musical donde prometen, otra vez, óperas de Wagner a precio de palco en primera fila. El género zombies también, y al menos nadie te cobra la entrada con hongos.
