Insulina al doble: el hallazgo en dos almuerzos de 300 calorías que reabre el debate sobre los ultraprocesados
Un ensayo con 57 adultos jóvenes detectó respuestas hormonales y cerebrales distintas entre una comida ultraprocesada y otra equivalente en macronutrientes. El estudio no prueba enfermedades, pero vuelve a poner la mira en el procesamiento industrial de lo que llevamos a la mesa.
"Yo como sano, miro las calorías y listo". El comentario llegó desde la mesa de al lado en un local de Palermo, mientras un amigo sumaba puntos por una ensalada armada en el momento. Esa frase resume lo que muchos hacemos sin pensarlo: leer la etiqueta como si fuera la última palabra.
Ahora bien, un ensayo clínico randomizado con 57 adultos jóvenes y de peso saludable sugiere que la etiqueta puede no alcanza. Dos almuerzos de unas 300 calorías, con proteínas, grasas, carbohidratos, azúcar y fibra equiparables, provocaron respuestas distintas en el cuerpo. La diferencia estaba en el grado de procesamiento industrial.
