Inteligencia artificial que lee la historia clínica completa y predice qué te puede pasar en los próximos años
Cinco modelos recientes procesaron desde 683 mil hasta más de 100 millones de historias clínicas. Los especialistas celebran la capacidad de anticipación pero piden cautela: todavía no hay pruebas de que actuar sobre esas predicciones mejore la salud de los pacientes.
"Yo voy al médico y me atiende cinco minutos. Si una máquina pudiera mirar todo lo que tengo desde chico, capaz me detecta algo antes". Lo dijo Marta, vecina de Villa del Parque, mientras esperaba el 110 en la parada de Cuenca y Baigorria.
La idea ya no es ciencia ficción. Una nueva generación de inteligencia artificial toma la historia clínica completa de cada persona y la convierte en una secuencia ordenada que el sistema puede leer para anticipar enfermedades con años de anticipación.
Cómo funciona el truco de leer toda la historia
El método se llama tokenización del paciente. Cada evento médico, un análisis de sangre, una receta, un diagnóstico, una radiografía, una nota del profesional, se transforma en una unidad de información ordenada en el tiempo. Juntas, esas piezas arman la trayectoria de salud de una persona y permiten estimar cómo cambia el riesgo de más de mil enfermedades con el paso de los años.
Antes la historia clínica se leía por pedazos. Hoy estos modelos la leen como una novela completa, de la primera a la última página.
Los cinco modelos que están marcando el pulso
- Delphi-2M: calculó la probabilidad de más de 1.000 enfermedades usando diagnósticos ordenados en el tiempo. Entrenó con casi dos millones de personas del Biobanco del Reino Unido y registros daneses.
- Curiosity: procesó más de 100.000 millones de eventos médicos de más de 100 millones de pacientes, la escala más grande hasta ahora.
- Apollo: sumó texto clínico e imágenes a los registros numéricos y trabajó con treinta años de atención acumulada.
- ALADYNOUILLI: incorporó información genética heredada y entrenó con más de 683.000 personas de tres biobancos. Detectó patrones de enfermedad que cambian con la edad.
- AURORA: integró siete tipos de datos en más de 425.000 personas para estudiar envejecimiento, metabolismo y respuesta a tratamientos.
Los cinco modelos usan bases de datos y criterios distintos, así que no se pueden comparar cabeza a cabeza. Pero comparten una limitación central que los especialistas no dejan de repetir: todavía ninguno demostró que tomar decisiones médicas a partir de sus predicciones mejore de verdad los resultados en los pacientes.
Qué puede pasar en la consulta del barrio
A nivel individual, estos sistemas podrían señalar en qué momento del año conviene un control más estricto. A nivel de políticas públicas, servirían para planificar campañas de prevención en los barrios donde las guardias se desbordan cada invierno. El potencial existe. La evidencia clínica, todavía no.
Mientras la ciencia avanza, yo le pido a las obras sociales y a los hospitales públicos que empiecen a discutir cómo van a usar esta herramienta. No para reemplazar al médico de cabecera, sino para que Marta, la del 110, no tenga que esperar a enfermarse para enterarse de lo que ya se sabía.
