Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Jim Henson, el tipo que se empecinó en no crecer y terminó cambiando la tele para siempre

Repaso por la carrera del creador de los Muppets, su filosofía de trabajo y la pregunta incómoda sobre si hoy hay lugar para el humor absurdo en la pantalla.

Por Fernando YapuraCultura y espectáculos · · hace 3 d
Jim Henson, el tipo que se empecinó en no crecer y terminó cambiando la tele para siempre

"La gente más sofisticada que conozco son todos niños por dentro", decía Jim Henson, y vaya si se la tomó en serio. El tipo arrancó como titiritero a los 17 años en un programa que duró exactamente tres semanas en pantalla, y de ahí en más construyó un imperio de títeres, televisión infantil y humor con filosofía propia que sigue dando vueltas medio siglo después. Murió en mayo de 1990, a los 53, en pleno trabajo, y todavía no se terminó de procesar lo que dejó.

La carrera de Henson es una de esas que conviene mirar de cerca porque no responde al molde del showman televisivo clásico. Empezó con Sam and Friends, el ciclo que armó junto a Jane Nebel (su futura esposa) y que ya mostraba la obsesión por romper las reglas del teatro de marionetas. Nada de esconderse detrás del escenario: la cámara entraba, el operador se mostraba, el titiritero dejaba verse. Esa transparencia se volvió marca registrada y abrió la puerta a todo lo que vino después, desde los Muppets hasta Barrio Sésamo y Fraggle Rock.

Una lógica de trabajo que parece obvia y casi nadie aplica

“Los personajes más interesantes que he creado tienen una fijación o un rasgo que podés exagerar. En lo que exagerás, se vuelve divertido y la gente ve ese rasgo en sí mismos.”Jim Henson

Lo de Henson no era ocurrencia ni improvisación gratuita. Tenía un método y lo defendía con argumentos. Para él el absurdo no era un chiste construido sobre la nada, sino una forma de mostrar la vida con la suficiente distancia como para que el público la reconociera. Absurdo, decía, es tomar lo que es realmente la vida y llevarlo a una abstracción que la gente reconozca. La risa, en ese esquema, no era un fin en sí mismo sino una herramienta para poner las cosas en perspectiva. La rana Gustavo, la Cerdita Peggy, el Og y todo el barrio de Fraggle Rock funcionaban justamente por eso: eran caricaturas de gente real con un rasgo empujado al límite.

  • Arrancó a los 17 años como titiritero y su primer programa duró tres semanas en el aire.
  • Junto a Jane Nebel creó Sam and Friends, la base experimental de todo lo que vino después.
  • Los Muppets, Barrio Sésamo y Fraggle Rock consolidaron un lenguaje propio dentro del género.
  • Murió en mayo de 1990 a los 53 por un choque tóxico, cuando todavía estaba activo.
  • Disney terminó absorbiendo su catálogo y su legado mucho después de su muerte.

Queda flotando una pregunta que Henson no llegó a responder porque se murió antes de que la televisión cambiara de ciclo: ¿sigue habiendo lugar hoy para esta combinación de ternura y absurdo, o el formato que inventó ya no tiene dónde caer? La pantalla actual funciona con otro ritmo, con otro tipo de humor y con una obsesión por la inmediatez que tira para cualquier lado menos hacia la pausa necesaria para que un títere cobre vida propia. Mientras tanto, los personajes siguen ahí, repitiéndose en streaming, en reposiciones, en memes, y la frase del pibe de 17 que arrancó haciendoguiripa en la tele sigue siendo más actual que cualquier estreno de la temporada.

FY
Fernando YapuraCultura y espectáculos

Te puede interesar