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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La canasta de los adultos mayores se acerca a los 2,1 millones de pesos y queda cuatro veces por encima del haber mínimo

El relevamiento de la Defensoría de la Tercera Edad y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontografía volvió a mostrar una brecha considerable entre los ingresos previsionales y los gastos que enfrenta este segmento de la población. Medicamentos, salud, alimentos y vivienda concentran cerca de dos tercios del presupuesto mensual estimado.

Por Sebastián AssafEconomía e industria · · hace 14 d
La canasta de los adultos mayores se acerca a los 2,1 millones de pesos y queda cuatro veces por encima del haber mínimo

Sebastián Assaf / Economía e industria. La canasta de consumos básicos relevada por la Defensoría de la Tercera Edad y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología para un adulto mayor alcanzó en octubre los 2.090.646 pesos, de acuerdo con el informe difundido este lunes. Esa cifra, calculada para la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense, Córdoba, Rosario y Mendoza, se ubica 4,13 veces por encima de la jubilación mínima que perciben los afiliados del sistema previsional, que con el bono extraordinario de octubre ascenderá a 505.748 pesos.

El dato deja al descubierto la profundidad de la brecha entre los ingresos formales del segmento pasivo y los gastos que debe enfrentar una persona mayor para sostener su nivel de vida habitual. Con el haber mínimo y el refuerzo incluidos, un jubilado que perciba esa prestación apenas alcanza a cubrir el 24,2 por ciento de la canasta estimada por la Defensoría y la entidad geriátrica.

Composición de la canasta: hacia dónde se dirige el gasto

  • Medicamentos y atención de la salud: 518.708 pesos por mes, equivalente al 24,8 por ciento del total y superior, como rubro aislado, a la jubilación mínima con bono.
  • Alimentos: 457.742 pesos, con una participación del 21,9 por ciento del presupuesto calculado.
  • Vivienda: 364.969 pesos, que representan el 17,5 por ciento e incluyen las situaciones de propietarios, inquilinos y residentes en pensiones.
  • Transporte, esparcimiento y otros servicios: el resto, hasta completar los 2.090.646 pesos del mes.

El primer componente, medicamentos y salud, resulta ilustrativo: por sí solo, supera los 505.748 pesos de la jubilación mínima con bono. Es decir, un afiliado que perciba el haber mínimo y cuente con el refuerzo extraordinario apenas podría solventar el rubro sanitario si decidiera no gastar en ningún otro concepto.

La Defensoría y la Sociedad Iberoamericana de Geriatría y Gerontología construyen la canasta sobre la base de las pautas de la canasta familiar del INDEC, aunque con ponderaciones específicas para la población adulta mayor. En el capítulo de salud, contemplan distintos medicamentos y los descuentos vigentes en farmacias según la obra social; en vivienda, incluyen las diferentes situaciones de quienes son propietarios, alquilan o viven en una pensión. De ese modo, la estimación procura reflejar condiciones de consumo heterogéneas dentro de un mismo rango etario.

El relevamiento, además, incorpora las prestaciones no contributivas como referencia. Las Pensiones No Contributivas por Invalidez y Vejez se ubicaron en 375.023 pesos, en tanto que la Pensión Universal para el Adulto Mayor se estimó en 418.598 pesos con bono. Ambos montos también quedaron por debajo del costo mensual calculado sólo para medicamentos y atención de la salud.

En términos reales, la trayectoria de la canasta muestra un alza considerable en los últimos doce meses. En octubre del año pasado, el mismo relevamiento había fijado el presupuesto mensual en 1.514.074 pesos, lo que arroja una suba interanual del 38 por ciento. Frente al registro de marzo, en tanto, el incremento alcanzó el 14,58 por ciento.

El dato que hay que seguir la semana que viene es la difusión del índice de inflación de septiembre que publicará el INDEC, ya que su comparación con los rubros incluidos en la canasta permitirá estimar con mayor precisión si la tendencia de los precios de medicamentos, alimentos y vivienda para adultos mayores acompaña, supera o queda por debajo del promedio general de la economía.

SA
Sebastián AssafEconomía e industria

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