La píldora de la juventud eterna no existe: qué sirve y qué es marketing
Suplementos con precursores de NAD+, selenio, vitamina D y omega-3 prometen más años de vida. La ciencia tiene otra cosa que decir, y la receta que funciona no viene en blisters.
"Yo tomo NMN hace seis meses y me siento más despierto", me dijo el lunes pasado un lector de Caballito que se acercó al puesto de diarios de la línea 36. Le contesté que ese entusiasmo, en criollo, le puede costar una fortuna y no necesariamente unos años más de vida. La explicación va incluida en esta nota.
El NAD+ es una coenzima que está en todas las células del cuerpo. Sirve para producir energía y reparar el ADN, y baja con el paso de los años. En probetas y en ratones, remontarlo mejoró parámetros metabólicos. Ahí arrancó el negocio.
Lo que muestran los estudios en personas
Los ensayos clínicos confirman que los precursores del NAD+, el NMN y la nicotinamida ribósido, elevan ese valor en un análisis de sangre. Lo que no está probado es que eso se traduzca en menos enfermedades, órganos que funcionen mejor ni vida más larga. Subir un marcador en el laboratorio no equivale a sumar cumpleaños.
La misma trampa se repite con vitaminas y minerales. El estudio SELECT, con más de 35 mil participantes, mostró que el selenio no previno el cáncer de próstata; encima, los que recibieron vitamina E tuvieron más riesgo de desarrollarla durante el seguimiento. El ensayo VITAL, con cerca de 25 mil personas, no encontró que la vitamina D ni el omega-3 bajaran el cáncer o los eventos cardiovasculares en gente sin déficit previo.
“Casi toda la oferta comercial se apoya en lo que pasa en una célula y en un ratón, y se vende como si hubiera pasado el filtro de los ensayos clínicos en miles de personas.”Lectura del material científico
Esto no quiere decir que estos nutrientes sean al divino botón. Cuando hay carencia, sobre todo de vitamina B12 y de vitamina D en los adultos mayores, corregirlas cambia la calidad de vida. La clave es hacerse el análisis primero y suplementar después si corresponde, no tirar plata a ciegas en la farmacia.
Lo que sí tiene evidencia sólida
- Actividad física regular, con ejercicios de fuerza incluidos.
- Alimentación equilibrada, con proteínas suficientes.
- Buen descanso y sommeil reparador.
- No fumar.
- Vínculos sociales, esos que se cultivan con el mate y la charla cara a cara.
Antes de comprar la última cápsula importada que le recomendaron por redes, pidale a su médico un análisis de sangre completo y una conversación de cinco minutos. La longevity de verdad se cocina en el plato, en la caminata y en la sobremesa, no en el blister. Y si le sobra algo, en lugar de suplementos, invierta en un turno con un buen clínico de cabecera.
