La Selección cierra el partido en el último suspiro y va por la dorada frente a Paraguay
Espíndola, a los 89 minutos, le dio a la Argentina el 1-0 ante Perú en Rosario y selló el boleto a la final de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. El rival será otra vez Paraguay, que lo había vencido en el debut.
La tarde en el Coloso del Parque fue una de esas jornadas en las que la pelota no quiere entrar hasta que se empecina. La selección argentina Sub-23 empujó, chocó contra el arco peruano y recién sobre el final encontró el alivio. Santiago Espíndola, a los 89 minutos, firmó el 1-0 que depositó al equipo de Diego Placente en la final de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026.
Un gol con sello de potrero y finalista
La jugada arrancó con un saque lateral en ataque. El rebote le quedó servido a Espíndola, que desde afuera del área sacó un remate bajo y certero que se metió junto al palo. Hasta entonces, la Argentina había acumulado situaciones claras, sobre todo en los pies de Joaquín Domínguez Ávila, que no pudo resolver una y otra vez sus mano a mano.
Camino a la final, siempre con el corazón en la garganta
- Ante Uruguay, Domínguez Ávila convirtió a 15 del cierre para otro 1-0 ajustado.
- Contra el mismo rival, en un duelo clave de la fase, la historia se volvió a repetir con definición agónica.
- Contra Venezuela, Ramiro Tulián empató al minuto 94 para sellar el pase a semifinales.
- La semifinal con Perú se abrió tarde, con un cabezazo y un zurdazo en los minutos finales.
La selección volverá a cruzarse con Paraguay, que obtuvo su lugar en la final tras vencer 1-0 a Chile. Será la revancha del debut, cuando el equipo guaraní se impuso 2-1 en el único traspié argentino en el torneo. La definición está prevista para el viernes a las 15.
Placente plantó una línea de cinco con Espíndola y Facundo Carrizo en el mediocampo, más Thiago Pérez y Matías Salas abiertos, y adelante Subiabre, Domínguez Ávila y Tulián. A los 20 del complemento, el ingreso de Uriel Ojeda le dio aire ofensivo y dejó a Espíndola como único mediocampista central. Ese cambio terminó siendo decisivo: el gol llegó con el recién ingresado todavía fresco y con Espíndola liberado para pisar el área.
“Cuando se destrabó el partido, lo vivimos con una alegría enorme, por mí y por todo el grupo. Venimos jugando cada dos días, así que el esfuerzo se siente, pero nadie afloja.”Santiago Espíndola
Espíndola tiene 18 años, nació en Rojas y llegó a River a los 13, después de formarse como enganche en el Club Argentino de su pueblo. En el club porteño lo reubicaron como volante central y ese puesto ocupa en la Reserva. En este torneo arrancó entrando desde el banco en el debut y de ahí en más fue titular: acumula 290 minutos en cuatro partidos en apenas siete días.
La final del viernes le dará a la Argentina la chance de colgarse la medalla dorada y, de paso, tomarse revancha de la única caída del camino. Placente ya tiene el esquema, el equipo lo conoce de memoria y el gol agónico volvió a aparecer cuando más lo necesitaban. La ilusión, en Rosario, sigue intacta.
Firma: Emiliano Gramajo, Deportes.
