La trampa de la billetera virtual: cuando un crédito de cinco mil pesos termina en un dolor de cabeza
Vecinos de distintos barrios piden explicaciones tras recibir extractos con intereses que duplican lo que prometieron en pantalla. Organismos de defensa del consumidor ya reciben denuncias y suman reclamos por hostigamiento de las empresas de cobranza.
"Saqué un crédito para pagar la luz y terminé debiendo tres veces más". La frase la escuché esta semana en la parada del 108, en el barrio de San Telmo, y la repitieron al menos cuatro vecinos más mientras esperábamos el bondi. Todos habían pedido plata a una billetera virtual y todos se habían encontrado con un extracto que no entendían.
Las plataformas digitales ofrecen dinero al instante para pagar el alquiler, la luz o el súper. La promesa llega con la tasa en pantalla, grande y clara. Después aparecen los cargos ocultos, la letra chica que nadie lee, y la deuda inicial se transforma en otra cosa, mucho más pesada.
Por qué la deuda se vuelve impagable
Fernando Schpoliansky, secretario de Finanzas de la Municipalidad de Neuquén, lo explica con una imagen que cualquier familia reconoce: "Esa deuda que era pequeñita se te va haciendo cada vez más grande producto de los intereses. Cuando te querés acordar, tenés un lío bárbaro".
El funcionario apuntó a la causa de fondo: sueldos, jubilaciones e ingresos de monotributistas quedaron por debajo de la inflación en los últimos años. Cuando no alcanza para llegar a fin de mes, el crédito digital aparece como salida. Y ahí empieza la trampa.
Según Pablo Tomasini, titular de la Dirección de Protección al Consumidor, las tasas de las fintech son "casi usureras para los ciudadanos". En Argentina el índice de morosidad ronda el 20%, casi cinco veces más que en Chile, Brasil o Uruguay, donde se ubica entre el 4% y el 5%.
Qué opciones tiene quien ya está ahogado
- El Régimen Especial de Refinanciación de Deuda otorga préstamos de hasta 50 millones de pesos con una tasa fija anual del 35%. Tomasini lo calificó como "una tasa muy accesible, diría blandísima".
- Si una empresa de cobranza llama de manera reiterada, amenaza o propone condiciones abusivas, esa conducta "no está permitida" según el organismo.
- Se puede hacer la denuncia con capturas de pantalla como prueba y así iniciar un reclamo formal ante Defensa del Consumidor.
En la práctica, las denuncias muestran un patrón: gente que pidió un crédito chico para cubrir la nafta o la factura del gas y terminó recibiendo llamados insistentes, mensajes intimidantes y montos inflados.
El pedido que nos llevamos
Antes de aceptar cualquier crédito en pantalla, hay que leer el contrato completo, anotar la tasa efectiva y guardar el comprobante. Y si ya estás en el fondo, andá a Defensa del Consumidor con el celular en la mano: ahí se ocupan.
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