La vida de Matthew Perry detrás de la fama: Netflix reúne los testimonios de su entorno
Una serie documental de tres episodios repasa la lucha del actor contra las adicciones, sus internaciones y las circunstancias de su muerte, ocurrida en octubre de 2023.
Por Fernando Yapura, Cultura y espectáculos.
La imagen de Matthew Perry como Chandler Bing todavía provoca risas. El documental que Netflix lanzó al cumplirse tres años de su muerte se ocupa de una historia bastante menos amable: la de un hombre que atravesó sobredosis, tratamientos e internaciones mientras intentaba superar sus adicciones.
La serie, titulada El de Matthew Perry, tiene tres episodios disponibles en la plataforma y reúne a familiares, amigos y exparejas del actor. Entre ellos está su hermana Mia Perry Bowick, que habla públicamente por primera vez desde el fallecimiento y recuerda que las situaciones límite se repitieron a lo largo de los años.
Una internación al borde de la muerte
Uno de los episodios más graves ocurrió en 2018. El consumo de opiáceos derivó en una perforación de colon y Perry pasó tres meses internado, con un cuadro de sepsis severa y un episodio de coma. Su hermana cuenta que, después de esa etapa, casi no podía caminar y necesitaba asistencia de enfermería permanente.
También aparecen recuerdos de sus amigos David Pressman y Roger Castillo, que reconstruyen un accidente de tránsito de fines de los años ochenta. Perry conducía bajo los efectos del alcohol. En otro plano, una exnovia identificada como Rome habla de las dificultades del actor para acercarse a los demás, pese a su deseo de intimidad.
La muerte y la confianza en su asistente
Perry murió el 28 de octubre de 2023, a los 54 años. Fue encontrado sin vida en el jacuzzi de su departamento en Los Ángeles y la causa de muerte fue una sobredosis accidental de ketamina. Cinco personas enfrentaron cargos judiciales en relación con el hecho.
El documental reconstruye la relación del actor con Kenneth Iwamasa, su asistente personal, procesado por haberle administrado la dosis fatal. Bowick recuerda que la familia confiaba en él y que acompañaba a Perry todos los días.
Pressman describe a su amigo como una persona frustrada y triste por no haber logrado superar la adicción. Evelyn Sallinger, a quien Perry conoció en un centro de tratamiento en 2017, sostiene que le costaba reconocer cuándo estaba mal. Son testimonios que invitan a mirar más allá del personaje célebre: la fama y el dinero, por sí solos, no alcanzaron para resolver sus problemas.
