Lizzie Borden, el hacha y el debut más flojo de la antología de Ryan Murphy
La nueva entrega de "Monstruo" se quedó con 12,1 millones de visualizaciones en su estreno, el número más bajo de las cuatro temporadas, y encima la critican como nunca. Un recorrido por la ficha completa de la serie, sus números y el lugar incómodo que ocupa en el catálogo de Netflix.
Dicen que la inauguraron con bombos y platillos, pero los números cantan otra cosa. "Lizzie Borden, la loca del hacha" debutó con 12,1 millones de visualizaciones en Netflix, una cifra que la plataforma presenta como un éxito planetario porque se subió al podio en 60 países, pero que en realidad la deja última entre las cuatro entregas de la antología "Monstruo". Ahí está el detalle que a los comunicadores de Netflix les cuesta explicar en los tuits con caimanes.
Cuatro temporadas, cuatro debuts, y el peor es el de Lizzie
La comparación es inevitable. "La historia de Jeffrey Dahmer" arrancó con 22 millones de visualizaciones y reventó el termómetro. La de Lyle y Erik Menéndez, en 2024, empezó con 12,3 millones. La de Ed Gein llegó a 12,2. Y ahora Lizzie se queda con 12,1, apenas un escalón abajo, pero igual abajo. Es el debut más flojo de la franquicia y, por una cuestión de marketing, también el más ruidoso: a Netflix le gusta mucho llenar pantallas con cifras cuando el negocio flaquea.
- Dahmer (2022): 22 millones de visualizaciones en su debut.
- Menéndez (2024): 12,3 millones en su estreno.
- Ed Gein (2025): 12,2 millones en su primera semana.
- Lizzie Borden (2025): 12,1 millones, la cifra más baja de las cuatro.
La protagonista es Ella Beatty, que se carga al hombro los ocho episodios de una historia basada en hechos reales: Lizzie, única sospechosa del asesinato de su padre y de su madrastra, quedó absuelta en el juicio pero quedó tatuada en el imaginario popular con el apodo de "la loca del hacha". El formato sigue siendo el mismo de siempre: miniserie, ocho capítulos, caso criminal real contado con la mirada de Ryan Murphy e Ian Brennan, los mismos que empezaron todo con Dahmer.
Crítica tibia y una pregunta de formulario
Para completar la ficha hay otro número que duele: en Rotten Tomatoes la serie reúne un 42% de críticas positivas, apenas mejor que alguna otra entrega y peor que el resto. Es decir, menos visualizaciones y más palos. La fórmula Murphy sigue funcionando a nivel audiencia, pero cuando los periodistas especializados se ponen a escribir, el entusiasmo se cae. Mientras tanto, en el formulario de Netflix aparece la pregunta clásica: "¿Qué te interesa más al elegir una serie basada en hechos reales?", como si uno fuera a responder que le importa el rating de tomates podridos.
Si te copa el tema, hay vida más allá de Netflix. Te recomiendo buscar la pieza independiente "Borden: el musical del hacha" que se está haciendo en el circuito off de Buenos Aires: no tiene los millones de promoción, pero le sobra sentido del humor y le falta marketing, que es justamente lo que le sobra a esta Lizzie. Y para ir cerrando, va el chiste clásico del Septiembre Musical: si Lizzie Borden tocó cuarenta y un hachazos, el Septiembre Musical debe haber tocado cuarenta y un festivales sin que nadie le alcance el presupuesto. La cuenta no cierra, pero el hacha sí.
