Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Logitech metió todo en una sola caja y ahora el gamer argentino no sabe si jugar o mandar currículum

El G512 X 98 llega con sensores analógicos, switches intercambiables sin soldar y dos diales que prometen salvar la jornada laboral. ¿Quién le avisa a la billetera?

Por Fernando YapuraCultura y espectáculos · · hace 43 d
Logitech metió todo en una sola caja y ahora el gamer argentino no sabe si jugar o mandar currículum

Cuando el ingeniero de Logitech dijo en la presentación que el nuevo G512 X 98 era "un teclado para todo", uno ya sospecha que el teclado en cuestión va a terminar sirviendo para todo menos para lo que uno necesita. Pero vamos por partes, porque la cosa tiene su mérito: la marca juntó en un mismo chasis de un kilo la tecnología de magnetorresistencia de túnel, esos switches analógicos que detectan posiciones intermedias como si fueran una palanca de joystick, y los clásicos interruptores mecánicos que el usuario puede ir cambiando a gusto, sin soldar ni desarmar el teclado.

La movida técnica: TMR y Dual Swap, dos nombres raros para una idea bastante concreta

La sigla TMR, magnetorresistencia de túnel, suena a manual de física cuántica pero en la práctica significa que las teclas de movimiento detectan hasta dónde las aprietan. El fabricante promete una latencia de 0,125 milisegundos, una cifra tan chica que el ojo no la registra, y una tasa de respuesta de 8.000 Hz, que equivale a decir que el teclado le avisa a la computadora qué tecla tocaste ocho mil veces por segundo. En un shooter o en un battle royale eso se traduce en frenadas y cambios de dirección que responden sin esa demora sutil que muchos jugadores sienten pero pocos saben explicar.

Lo más interesante es el sistema Dual Swap: la caja trae nueve interruptores analógicos Gateron KS-20 y cinco anillos SAPP para regular el punto de presión secundario. El usuario los coloca en las teclas donde le sirve la detección analógica, el resto del teclado sigue siendo mecánico tradicional de tres o cinco pines, y listo. No hay que sacar el soldador ni pedir turno en un service. Para el que le gusta personalizar, hay un compartimento trasero donde guardar los switches que no están en uso, un detalle que evita esa clásica escena de buscar una piececita perdida por debajo del escritorio.

La parte aburrida del teclado, que también existe

  • Chasis con juntas de silicona que amortigua el golpe y baja el ruido, un guiño para los que comparten departamento o tienen al perro chusma.
  • Teclas PBT de doble inyección, con la serigrafía iluminada desde abajo en 16,8 millones de colores RGB que resisten el desgaste del uso diario.
  • Dos diales giratorios arriba a la derecha, programables desde el software G HUB, pensados para volumen, macros o navegación en editores de video.
  • Conexión por cable USB-C a USB-A de 1,8 metros, desmontable, y patas de elevación que se desarman y funcionan como extractores de teclas y switches.
  • Un reposamuñecas opcional, el G512 X Palm Rest 98, hecho en acrílico óptico con acabado mate que prolonga el show de luces sobre el escritorio.

Acá aparece el cruce que la marca viene promocionando y que el público argentino conoce bien: el mismo teclado que aguanta una ranked hasta las tres de la mañana tiene que bancar después la planilla de Excel, el mail al jefe y la edición de un video para el canal de streaming del sobrino. Los diales programables son el caballito de batalla en ese sentido, porque permiten ajustar volumen sin desviar la mirada del monitor o correr una línea de tiempo sin abrir el menú del editor. En la oficina moderna, esa clase de atajos ahorra más de lo que parece.

Queda la pregunta que sobrevuela cualquier lanzamiento de periférico: ¿conviene un teclado especializado solo para gaming o uno que aguante la jornada laboral sin tener que cambiar de equipo? La respuesta honesta es que depende de cuánto se bancan los dos mil dólares promedio que suelen pedir estos chiches en el mercado local. Si la plata no es problema, el G512 X 98 resuelve las dos puntas con argumentos técnicos sólidos. Si lo es, como ocurre en la mayoría de los hogares argentinos, cualquier teclado mecánico de gama media con un buen mouse sigue dando más de sí que varios de estos lanzamientos premium.

Y ya que estamos en pleno Septiembre Musical tucumano, con la Orquesta Estable dando funciones a cielo abierto y los festivales folclóricos copando cada plaza, una recomendación apartada: mientras la billetera llora por el teclado, al menos el oído se puede dar el gusto con una peña independiente del circuito under, esas que cobran la voluntad y tocan hasta que sale el sol. Después de todo, la música analógica no necesita 8.000 Hz para llegar al corazón, aunque a esta altura del año uno ya duda de cualquier cosa que venga con manual en doscientos idiomas.

FY
Fernando YapuraCultura y espectáculos

Te puede interesar