Mark Hyman y los cuatro pilares que, según él, blindan las defensas del cuerpo
El médico de familia estadounidense repasó los hábitos cotidianos que, a su criterio, sostienen al sistema inmunológico: regularidad en el sueño, comida casera y fresca, movimiento acorde al estado de ánimo y manejo del estrés. También advirtió sobre la vitamina D y los suplementos que él mismo consume.
"Hay que entender que las defensas del cuerpo son como un sistema de vigilancia permanente": la frase la soltó un vecino de Belgrano mientras esperábamos el 60 en la esquina de Cabildo y Juramento. La trajo a cuento después de toparse con un video del médico de familia Mark Hyman, donde el estadounidense pasa lista a las costumbres cotidianas que, según repite en cada entrevista, sostienen al sistema inmunológico. Lejos de la fórmula mágica, el especialista propone una combinación de hábitos que se sostienen en el tiempo.
Lo que Hyman se sostiene: dormir, moverse, respirar
En una charla con la productora Emma Krebs, Hyman describió al sistema inmunológico como la guardia que detecta virus, bacterias y otras amenazas. Y avisó que esa guardia se desgasta cuando el sueño es irregular, el estrés se acumula, el cuerpo queda quieto durante días o la salud intestinal se deteriora. Para la vida diaria, su receta reúne cuatro puntos: acostarse y levantarse en horarios parejos, hacer ejercicio, manejar el estrés con meditación, yoga o ejercicios de respiración, y comer de manera casera.
La alimentación mereció un párrafo aparte. El médico ponderó las verduras de varios colores, los alimentos fermentados y la fibra prebiótica, que presentó como comida para los microorganismos del intestino. Y lanzó una advertencia sobre los ultraprocesados: las comidas con grandes cantidades de dulces y productos elaborados, señaló, empujan en la dirección opuesta.
Un fragmento se reservó para el movimiento. Hyman diferenció dos escenarios: frente a síntomas leves, sugirió bajar la intensidad y reemplazarla por una caminata o una rutina suave; ante una gripe o un malestar importante, el consejo fue directo: descansar y evitar el esfuerzo. La idea, según resumió, es escuchar al cuerpo antes de calzarse las zapatillas.
Vitamina D y suplementos: qué dijo y qué no
La vitamina D tuvo su propio tramo. El especialista pidió conocer los niveles antes de tomar cualquier pastilla, porque las cantidades necesarias cambian de persona a persona. El estudio que se menciona en el material fue publicado en 2022 y usó registros de Clalit Health Services, en Israel: halló que valores por debajo de 30 nanomoles por litro se asociaban con mayor probabilidad de enfermedad grave por COVID-19. Sin embargo, el trabajo no demostró que el déficit fuera la causa ni evaluó si los suplementos evitaban internaciones o muertes.
Sobre los suplementos y preparados que él mismo consume, Hyman aclaró que algunos todavía no están listos para recomendarse de manera general. Esa frontera, según el especialista, separa lo que es su práctica personal de lo que puede transformarse en una pauta para la población.
- Dormir y despertar en horarios parejos todos los días, también el fin de semana.
- Sumar verduras de varios colores, fermentados y fibra prebiótica en las comidas caseras.
- Bajar la intensidad del entrenamiento o cambiarlo por una caminata ante síntomas leves; descansar ante una gripe.
- Medir los niveles de vitamina D en sangre antes de decidir si hace falta un suplemento.
- Practicar meditación, yoga o ejercicios de respiración para ordenar el estrés cotidiano.
Antes de cerrar, dos pedidos: si te interesa el tema, pedile a tu médico de cabecera un análisis de vitamina D y guardá el resultado para charlarlo en la consulta. Y si te cruzás con un video de Hyman en la fila del súper o en la sala de espera del colectivo, mirálo con ojo crítico: lo que sirve como hábito cotidiano no se convierte en receta médica solo porque lo dijo un especialista famoso.
