Mirtha volvió a casa y la TV ya empieza a especular con su regreso a la mesaza
La conductora, de 99 años, dejó el sanatorio después de casi tres semanas de internación. Juana Viale se hizo cargo del ciclo en su ausencia y ahora todos se preguntan cuándo reaparece la señora que un día dijo que se iba a retirar y nunca cumplió.
"Me siento bien, me voy a casa". Con esa frase, o algo muy parecido, Mirtha Legrand despachó este martes a las 17 a los cronistas que la esperaban en la puerta del Sanatorio Mater Dei, después de casi tres semanas de internación. La conductora, que el próximo 23 de febrero cumplirá 100 años, salió caminando por su propio pie, según contaron desde la institución, y se subió a un auto que la llevó de vuelta a su departamento, donde seguirá con la recuperación de un cuadro respiratorio que la tuvo a maltraer entre fines de septiembre y principios de octubre.
Una internación en dos tiempos
El repaso médico es necesario para entender por qué la señora pasó casi un mes en la cuerda floja. En septiembre había agarrado una gripe que derivó en bronquitis. Le dieron el alta el domingo 13, pero a los cinco días, el jueves 18, una descompensación respiratoria la mandó de vuelta al Mater Dei. Esta vez fue distinto: antibióticos, kinesiología, controles clínicos y nutricionales, y la paciencia de un equipo médico que recién este lunes confirmó que la evolución daba para irse a casa.
“Bien, mejorando momento a momento, día a día”Juana Viale, sobre la salud de su abuela (3 de octubre)
Mientras Mirtha peleaba en una habitación común del sanatorio, su nieta Juana Viale se sentó en la cabecera de la mesaza. El ciclo del sábado a la noche y el almuerzo del domingo quedaron bajo su conducción desde que Legrand grabó su última emisión el 29 de agosto. Juana contó en cámara que Mirtha seguía los programas desde la clínica y que, apenas terminaban, le hacía llegar sus observaciones con la puntualidad de una jefa de redacción que no se toma vacaciones.
Ahora viene la parte entretenida para el mundo del espectáculo: la danza de los reemplazos, los mensajes cifrados, los productores cruzando los dedos y el público que ya empieza a extrañar la liturgia del vermut con Mirtha mirando fijo a algún invitado que se manda una macana. Juana Viale, que viene aguantando el trapo con una solvencia que muchos no le reconocían, probablemente siga en la silla hasta que la abuela decida volver. Y acá conviene recordar algo: esta mujer dijo que se retiraba en 2021, volvió en 2022, tuvo un breve impasse y regresó otra vez. Anotar la fecha del regreso equivale a jugarse a la ruleta rusa. Habrá que conformarse con imaginarla en su casa, mirando el programa, levantando el teléfono y dejando algún comentario punzante que recién veremos en pantalla dentro de varias semanas. Y si alguien esperaba un cronograma oficial, puede ir olvidándose: en la mesaza los tiempos los maneja una sola persona, y no es el canal.
