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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Mirtha vuelve al Mater Dei y la mesaza se calza otra vez el piloto de la incertidumbre

La conductora de 99 años reingresó al sanatorio el viernes por la tarde con un cuadro compatible con neumopatía. Juana Viale sigue al frente de las grabaciones mientras la familia pide respeto y el parte médico se actualiza el lunes.

Por Fernando YapuraCultura y espectáculos · · hace 26 d
Mirtha vuelve al Mater Dei y la mesaza se calza otra vez el piloto de la incertidumbre

"La decisión de internarla responde a la necesidad de completar estudios, tratamiento y controles". Eso dice el parte firmado por el doctor Enrique Echagüe y distribuido por el sanatorio Mater Dei el viernes 18 de septiembre, cuando Mirtha Legrand volvió a cruzar la puerta de un centro de salud que parecía haber dejado atrás apenas cinco días antes, el domingo 13, cuando le dieron el alta tras una internación iniciada el lunes 7. Treinta y seis horas después de aquel "estamos bien, reposo domiciliario y a seguir trabajando", la realidad se sentó otra vez en la mesa y volvió a desordenar los cubiertos.

La nueva internación la encontró en su casa, sin haber regresado a los estudios. La grabación del sábado la hacía, como en casi todo este 2020 largo y polvoriento, su nieta Juana Viale, que tuvo que conducir con invitados confirmados como Juana Repetto, Guillermo Pfening, Martín Menem, Álvaro Navia y Jésica Bossi mientras su abuela se reincorporaba a las sábanas del sanatorio. Viale pasó por el Mater Dei el viernes a la noche para visitarla y se retiró sin declarar nada, fiel a esa costumbre de gestionar la angustia en silencio cuando la cámara está apagada.

Un cuadro que se vuelve costumbre

Lo que el parte llama "cuadro compatible con neumopatía" es el tramo final de una seguidilla que ya tiene método: bronquitis primero, proceso gripal después, control en el sanatorio después, alta -perdón, alta a tiempo-, reposo domiciliario que no termina de cuajar y vuelta a empezar. En abril la historia había sido parecida, aunque más benigna: una afección respiratoria la obligó a suspender actividades y su ausencia del programa se estiró tres semanas, con Legrand recuperando fuerzas en su casa y comunicando, ella misma, que el reposo se extendía por recomendación médica.

La diferencia es que esta vez no hubo tiempo ni para el ensayo. El domingo 13 el Mater Dei dijo que la recuperación seguiría "en su domicilio, con intención de retomar actividades". El viernes 18, en cambio, el sanatorio repartió un nuevo parte, pidió "respeto hacia la salud de la paciente" y avisó que la próxima comunicación oficial llegará el lunes 21, salvo que algo cambie antes. Es la diplomacia habitual de estos comunicados: prometer un parte nuevo es admitir que el anterior ya quedó viejo.

  • La familia agradeció "la preocupación y el respeto hacia la salud" de la conductora en el parte del Mater Dei.
  • Juana Viale siguió al frente del ciclo el viernes, con cinco invitados confirmados para la grabación del sábado.
  • Legrand no había vuelto a pisar los estudios desde el alta del domingo 13, cinco días antes de la nueva internación.
  • El próximo parte médico quedó previsto para el lunes 21 de septiembre, si no hay cambios que adelanten la comunicación.

Recomendación al margen, mientras la mesaza espera: si quieren ver a una conductora histórica charlando con invitados, prueben con la obra independiente "La hora del té", un unipersonal que se da los sábados en un teatro de la calle Corrientes y que, como Mirtha, sobrevive a base de timing, café y un público que todavía cree que sentarse a charlar puede ser un espectáculo. Es apenas un pariente pobre de la mesaza, pero al menos no tiene parte médico.

Porque acá, entre nosotros, el verdadero Septiembre Musical de esta temporada no lo está tocando ninguna orquesta de cámara: lo está tocando el sistema de sonido del sanatorio, que cada semana cambia la melodía entre el parte del alta y el parte del reingreso. Y mientras el calendario avanza y la conductora cumple 99 años -el próximo 23 de febrero, si las cuentas no mienten-, el único instrumento afinado en esta historia sigue siendo el de su nieta, que hace de baterista y de bajista al mismo tiempo sin pedirle a nadie que le marque el ritmo. Ojalá el lunes el parte sea otra vez el de la despedida del sanatorio. Y si no, al menos que la música afuera sea un poco más amable que esta sinfonía de partes y contrarpartes.

FY
Fernando YapuraCultura y espectáculos

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