Paredes, otro desgarro y el reloj que ahora corre hasta el superclásico
El capitán de Boca se perderá la semifinal de la Sudamericana contra Vasco da Gama y suma su sexta lesión del año. El alta médica coincide justo con la fecha del superclásico del 1° de noviembre.
Lo de Leandro Paredes ya dejó de ser noticia y empezó a ser preocupación. El capitán de Boca volvió a quedar afuera de una cancha, otra vez por el isquiotibial derecho, otra vez con un desgarro. Esta vez grado 2, con plazos de tres semanas como mínimo.
El pinchazo en Córdoba
El sábado en Córdoba, ante Instituto, Paredes había ingresado en el segundo tiempo en lugar de Milton Delgado. Alcanzó a jugar 16 minutos, sintió el pinchazo en la cara posterior del muslo derecho y pidió el cambio. Los estudios posteriores confirmaron el desgarro y encendieron las alarmas en el club de la Ribera.
“Me enteré por el grupo deWhatsApp de los amigos. Ya le veníamos diciendo que cuide las cargas. Ahora hay que bancarlo, nada más.”Carlos, hincha de Boca desde 1987, en la previa del partido
Sudamericana sin el capitán
La consecuencia más inmediata es la semifinal de la Copa Sudamericana. Boca recibirá a Vasco da Gama en la ida sin Paredes y tampoco lo tendrá en la revancha en Brasil. Existe la chance de que viaje para estar con el plantel, aunque sin sumar minutos.
- Lesión de abril: molestia en el isquiotibial derecho durante el superclásico en el Monumental.
- Lesión de mayo: desgarro en la misma zona, que lo condicionó para el Mundial de Estados Unidos, donde no jugó los amistosos y recién sumó minutos ante Austria.
- Lesión de agosto: problemas en el isquiotibial izquierdo frente a Platense.
- Lesión de septiembre: repetición de la zona contra Vélez, por Copa Argentina.
- Lesión actual: desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho, de mayor gravedad.
- Total: sexta lesión del año, la quinta muscular.
El superclásico, en zona de duda
El superclásico del 1° de noviembre en la Bombonera queda en el filo. Tres semanas de recuperación caen justo en la fecha del partido, así que la presencia del enganche se define en la respuesta que le dé el cuerpo.
Sin Paredes, los números de Boca en 2026 muestran cuatro victorias, cuatro empates y una derrota en nueve partidos, con una efectividad del 59 por ciento, apenas un punto por debajo del 60 que registra con él en cancha. La diferencia, dicen en el vestuario, pasa más por la dinámica del equipo que por el resultado final.
Quién lo reemplaza
Rodolfo Arruabarrena ya tiene el casting abierto. Williams Alarcón fue el primero en ingresar tras la lesión en Córdoba. Camilo Rey Domenech, ya restablecido de una molestia que lo tuvo jugando en Reserva, es el que más se acerca al perfil de Paredes. Tomás Belmonte aparece como el reemplazante más frecuente en el ciclo.
Con Boca pisando la zona media de la tabla y a la espera de lo que pase en la Sudamericana, el margen para experimentar se achica. Cada ausencia del capitán pesa un poco más.
