Paredes se prende: el capitán de Boca pisa el acelerador a ocho días del desgarro y pelea por estar en el Maracaná
El mediocampista trabajó con pelota en el predio de Ezeiza y dejó señales positivas. Arruabarrena lo puso en 5 puntos de 10, pero no descarta incluirlo el martes para la revancha ante Vasco. Mientras, el conjunto carioca llora bajas a último momento.
La mañana en el predio de Ezeiza arrancó con una imagen que los hinchas de Boca vienen esperando desde hace una semana. Leandro Paredes, capitán y figura del equipo, pisó el césped con botines puestos. Y con la pelota como compañía. Nada de trabajos livianos ni de rehabilitación entre paredes. El mediocampista hizo aceleraciones, frenadas, pases y remates en una práctica que respondió a la lógica de un jugador que está a ocho días de un desgarro y que, aun así, se mueve como si el calendario le debiera un lugar en el Maracaná.
El parte interno es reservado, pero la señal es pública. Las fotos que difundió el club mostraron la pierna derecha respondiendo con soltura, sin gestos de dolor ni de cuidado. Para un futbolista que sufrió la lesión muscular hace apenas ocho días, la evolución sorprendió en el cuerpo técnico. Y la lectura entre los hinchas fue directa: el posteo institucional llevó el título Siguiente destino, Río de Janeiro. Una frase que, en el lenguaje de las redes sociales, suena a confirmación.
La frase del técnico que dejó la puerta abierta
“Leandro está en su recuperación, es un chico que siempre quiere estar y es importante para nosotros, pero hay tiempos. De 1 a 10, está 5 puntos, pero yo no acierto nunca, le erro un millón. Para nosotros, que lo tenemos ahí, es complicado decirle que no.”Rodolfo Arruabarrena
La conferencia del viernes dejó a Arruabarrena caminando por la cornisa. Primero pareció bajarlo del partido. Después lo dejó en el limbo. Al final, dejó la decisión en manos de una conversación que se daría entre él, el jugador y el cuerpo médico. Esa charla empezó a escribirse este sábado, en el entrenamiento, con Paredes respondiendo a cada exigencia. Y el Vasco, del otro lado, también tiene sus propios problemas para el partido del martes.
Vasco llega con el sanatorio lleno
Desde La Boca, las cuentas son simples. Boca necesita ganar en el Maracaná para llegar a la final de la Copa Sudamericana. El 1-0 de la ida obliga a convertir al menos una vez en Brasil y a sostener atrás. La presencia de Paredes cambia la mitad de la cancha: ordena, marca el ritmo y le da al equipo el pase que ningún reemplazante puede garantizar. Sin él, el esquema se reconfigura. Con él, la presión de la camiseta encuentra un intérprete. La decisión final se conocerá el lunes, en la última práctica antes del partido. Aunque, viéndolo trabajar en Ezeiza, el capitán parece haber empezado a jugársela mucho antes.
Hincha consultado por este portal en La Bombonerita, Marcelo, 52 años, lo dejó en una frase: Si Paredes dice que está, está. El pibe se rompió el alma por esta camiseta, no va a meter al equipo en un quilombo por querer jugar. Yo lo pongo y que sea lo que tenga que ser. Boca viaja el domingo a Río con la ilusión entera y un jugador que, por ahora, prefiere hablar con la pelota.
