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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Plottier, una jubilada y un almendral que nació entre los yuyos del Limay

Teresita Peláez dejó las aulas y cosechó su propio campo de almendras en una sola hectárea del barrio Piscicultura. De la maleza al emprendimiento, con el río Limay de fondo.

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 46 d
Plottier, una jubilada y un almendral que nació entre los yuyos del Limay

"Yo no quería que vuelva la maleza". Lo dice Teresita Peláez, con la simpleza de quien repite una frase que dice seguido. Tiene 62 años y hace décadas que la viene contando: primero frente a alumnos de Biología, ahora con las manos llenas de almendras.

Vive en el barrio Piscicultura de Plottier, Neuquén, a metros del río Limay. Hasta ahí llega la línea de colectivo 500, que une la ciudad con Neuquén capital y deja a los vecinos a pocas cuadras del lote.

Una solución al yuyal

Compró el terreno en 2005. El lugar era puro yuyo y la prioridad, levantar la casa. Lo demás quedó pendiente. Hasta que un agujero en el alambrado la obligó a decidir: o dejaba la tierra pelada, o le buscaba un uso. Le pareció un disparate gastar riego solo en césped y se acordó de un almendro viejo que había plantado años antes.

En el Centro PyME de Plottier la recibió la ingeniera Silvana Moschini, fanática de los almendros. "Es una enamorada de los almendros, hizo que me enamorara", cuenta Teresita. En 2013 puso los primeros árboles justo en el lugar del alambrado roto. En 2015 armó un segundo cuadro.

  • Almendras naturales.
  • Tostadas.
  • Saladas.
  • Garrapiñadas.
  • Harina de almendras.

De hobby a emprendimiento

Al principio lo tomó como un pasatiempo, "un hobby que a veces me ha resultado un poco caro". Una ventaja práctica la salvó: las almendras no se vencen rápido, así que podía guardarlas y venderlas sin apuro. Con el tiempo, el almendral fue sumando socios: apicultura, aromáticas, huerta y, en la pandemia, un invernadero propio.

En esa época Teresita atravesó un cáncer y siguió el tratamiento médico sin soltar la tierra. Las tareas del invernadero se volvieron un cable a tierra. Hoy trabaja a la par de José Luis, un chacarero jubilado que se sumó al proyecto. "Es muy artesanal", repite ella, mientras poda, abona, cosecha y embolsa.

“Es una enamorada de los almendros, hizo que me enamorara.”Teresita Peláez, sobre la ingeniera Silvana Moschini

El proyecto se llama Almendras del Limay. Vende en el barrio, en ferias y por encargo. Teresita atiende los pedidos por WhatsApp al 299-555-2310 y prepara las bolsas a pedido. El que quiera visitarla puede pasar por el barrio Piscicultura: toca el timbre y la dueña atiende con la pala todavía en la mano.

CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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