Prisión preventiva para un hombre en Bahía Blanca por la presunta transmisión de VIH a su pareja
A más de seis años del primer hisopado negativo de la denunciante, la Justicia bahiense resolvió mantener detenido al acusado, que conocía su diagnóstico desde 2016 y lo ocultó durante el embarazo de mellizos.
A casi seis años del primer análisis negativo de la denunciante y tras cuatro años sin resolverse la causa, la Justicia de Bahía Blanca dictó la prisión preventiva de un hombre de 35 años acusado de haber ocultado su diagnóstico de VIH y de transmitirle el virus a su pareja mientras buscaban un embarazo.
La decisión la tomó la jueza Marisa Gabriela Promé, a pedido de la fiscal Marina Lara, de la UFI N° 7. La imputación quedó caratulada como propagación de una enfermedad peligrosa y contagiosa, en concurso ideal con lesiones graves. Para disponer la medida, la magistrada consideró que existía riesgo de fuga ante una eventual pena de cumplimiento efectivo, pese a que el acusado no registra antecedentes penales.
El material que valoró la Justicia
- Un análisis negativo de la denunciante de junio de 2019 y otro positivo de mayo de 2021, realizado durante su embarazo de mellizos.
- Registros del diagnóstico del acusado, que conocía su condición desde 2016, y un consentimiento firmado para recibir tratamiento.
- El testimonio de una infectóloga, que declaró que el hombre había interrumpido la medicación cuando la consultó en 2018 y que tampoco estaba bajo tratamiento cuando regresó con su pareja embarazada en 2021.
La defensa cuestionó la falta de una prueba científica que determine la transmisión y reclamó la realización de un examen filogenético para comparar los virus. La jueza entendió que los indicios reunidos alcanzaban para ordenar la cautelar y destacó que esa evaluación es provisoria, ya que no constituye una condena. A la fecha, la medida no se extendió al segundo episodio bajo investigación, vinculado a otra mujer que mantuvo una relación con el acusado entre junio de 2023 y febrero de 2024.
El acusado negó los cargos en una carta y sostuvo que sus estudios lo describían como indetectable e intransmisible. La denunciante, en tanto, relató que habían acordado buscar un embarazo y que desconocía el diagnóstico. Tras el resultado positivo, inició el seguimiento médico y recibió medicación durante la gestación. Los mellizos fueron tratados y controlados después del nacimiento: el análisis realizado al año y medio fue no reactivo, por lo que no adquirieron el virus.
Lo que la ley obligaría, en caso de avanzar el proceso, es profundizar la prueba pericial —incluido el estudio filogenético solicitado por la defensa— para establecer con rigor técnico si existió transmisión del virus, mientras la investigación sobre el segundo episodio continúa abierta y la prisión preventiva se mantiene vigente.
