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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Rodillas en el gym: los movimientos que arruinan la articulación y cómo arreglarlos

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 1 d
Rodillas en el gym: los movimientos que arruinan la articulación y cómo arreglarlos

«Voy al gimnasio hace años y cada vez me duele más la rodilla», me dice Carlos, de 52 años, mientras espera el 124 en la parada en Bajo la línea, en pleno centro.

El dolor de rodilla es una de las molestias más frecuentes entre quienes levantan pesas. Un estudio publicado en 2026 en Arthritis Care & Research confirmó que tener músculos fuertes no alcanza si la técnica está mal.

El error que más destruye

La fisioterapeuta Casey Lee lo repite hasta el cansancio: el colapso de rodillas hacia adentro, conocido como valgo, es el movimiento que más sobrecarga la rodilla. La articulación se dobla hacia el centro en vez de apuntar a los dedos del pie y aparece en sentadillas, zancadas y prensa.

La corrección es simple: entrená frente a un espejo, mantené las rodillas alineadas con los dedos durante todo el movimiento y concentrate en la técnica. Si el problema persiste, puede haber debilidad en el glúteo medio o rigidez de tobillo, y conviene consultar a un especialista.

El tobillo que complica todo

Cuando el tobillo no tiene movilidad, la rodilla se pasa de la línea de los dedos en la zancada y el tobillo gira hacia adentro. Eso tuerce la tibia y lastima la articulación. Para detectarlo en casa está el test de rodilla a la pared: apoyás la punta del pie a unos diez centímetros de la pared y tratás de tocarla con la rodilla sin levantar el talón.

No dejar de moverse, pero moverse mejor

  • Parar de entrenar por el dolor alivia hoy pero debilita los tejidos que sostienen la rodilla y aumenta el riesgo de caídas.
  • La salida es un plan de recuperación activa: estiramientos, rodillo de espuma y ejercicios isométricos como la sentadilla en pared.
  • Si se puede, ejercicio acuático: sumás fuerza con mucho menos impacto.

La buena noticia es que todos estos errores tienen corrección. No hace falta dejar el gimnasio, hace falta ajustar lo que hacemos adentro.

“«Voy al gimnasio hace años y cada vez me duele más la rodilla».”Carlos, vecino de 52 años, en la parada del colectivo 124
CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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