Samuel L. Jackson, el hombre que le creyó a Bruce Willis y se mandó una carrera de colección
El actor repasa en una masterclass el momento exacto en que pasó de ser un actor de reparto con pedigrí a estrella masiva: no fue Pulp Fiction, fue la tercera Jungla de cristal. Una nota con cifras, frases textuales y una pregunta para el lector.
Pulp Fiction fue un fenomenal punto de partida. Pero la película que le cambió la vida a Samuel L. Jackson fue Jungla de cristal: La venganza, y el propio actor lo dice sin ponerse colorado. Lo contó en una entrevista para Masterclass, ese formato donde famosos de Hollywood te explican cómo ser famosos de Hollywood, y la frase quedó flotando como una pequeña herejía para los manuales de cine de los noventa: Pulp Fiction fue genial, Jungla de cristal: La venganza fue mejor.
Hay que situarse. Cuando Jackson llegó al rodaje de la tercera entrega de la saga de John McClane, ya tenía en el horizonte inmediato Pulp Fiction, ese film de Tarantino que le iba a dar su única nominación al Óscar y una de las escenas más imitadas de la historia del cine. O sea: estaba a punto de pegar el salto a la primera línea. Lo que cuenta el actor es que, en pleno set, Bruce Willis lo agarró aparte y le soltó una predicción: Cuando esta película salga, va a cambiarte la vida.
“Cuando esta película salga, va a cambiarte la vida.”Bruce Willis, en el rodaje de Jungla de cristal: La venganza
Jackson le retrucó con la pregunta obvia: pará, ¿y Pulp Fiction, en la que también estamos los dos? La respuesta de Willis fue de esas que quedan para el anecdotario: Pulp Fiction va a ser buena, pero esta te va a cambiar la vida. Dicho y hecho. Pulp Fiction recaudó 213 millones de dólares en todo el mundo y se llevó el aplauso de la crítica. La Jungla de cristal con Zeus incluido llegó a 365 millones y se transformó en la película más taquillera del año a nivel global. Para el bolsillo y para la calle, los números no mienten.
Del papel de Zeus al barrio
Lo interesante del testimonio de Jackson no es solo la cifra, sino lo que vino después. El actor describió el efecto en términos muy concretos, casi contables: La gente me grita mis frases en la calle, simplemente está pasando. Las cosas habían cambiado. Y la manera en la que podés negociar o elegir el tipo de cosas que te llegan es muy diferente. Ese es el momento donde triunfás. Traducido al lenguaje de la industria: ahí se le abrió la puerta de las franquicias grandes, de los contratos con números de varios ceros y de los personajes que el público reconoce antes que al actor. Lo que vino después está a la vista: Nick Fury en el universo Marvel, Mace Windu en Star Wars, una carrera larguísima con presencia en prácticamente todas las sagas importantes de las últimas tres décadas.
- Pulp Fiction (1994): 213 millones de dólares en taquilla mundial y nominación al Óscar para Jackson como mejor actor de reparto.
- Jungla de cristal: La venganza (1995): 365 millones de dólares y el título de película más taquillera del año en todo el mundo.
- El personaje de Zeus convirtió a Jackson en el primero de la ficha en las cintas de acción de los noventa y le abrió la puerta de las grandes franquicias.
- A partir de allí negoció papeles y contratos desde otro lugar: el de la estrella confirmada, no el del actor de carácter con suerte.
¿Cuál de sus papeles te parece el que mejor define su trayectoria? La pregunta queda picando, porque el catálogo de Jackson es tan largo que la respuesta depende del humor con el que uno vaya al cine. Hay un Jackson serio y otro que se hace el maldito a propósito, un Jackson que sostiene escenas con la mirada y otro que las resuelve a los gritos. Por lo pronto, queda una lección en limpio, casi de manual: a veces la película que te cambia la vida no es la que se lleva los premios, sino la que llena la sala. Y a veces el que te avisa cómo viene la mano es el coprotagonista, no el director. Si Willis todavía anduviera por aquí dando clases maestras, habría que pedirle también la suya.
Nota publicada en la sección Cultura y Espectáculos. Firma: Fernando Yapura.
