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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Sub-19: agónico, con el alma en la boca y a la final de los Suramericanos

Un gol de Santiago Espíndola en la última jugada le dio a la Argentina de Placente el 1-0 sobre Perú y el pasaje al partido por el oro en Rosario. Volvió al podio después de once años.

Por Emiliano GramajoDeportes · · hace 22 d
Sub-19: agónico, con el alma en la boca y a la final de los Suramericanos

El Monumental rosarino —no, perdón, el Marcelo Bielsa— venía aguantando la respiración. Y vaya si la aguantó. La Selección Argentina Sub-19 se plantó frente a Perú con la obligación de ganar para meterse en la final de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, y se pasó los noventa minutos buscando, chocando, insistiendo. Hasta que en la última jugada del tiempo reglamentario, cuando el empate empezaba a dibujarse como destino, Santiago Espíndola, juvenil de River Plate, apareció para sellar el 1-0 y desatar el desahogo.

El gol fue mucho más que un gol. Fue el boleto a la final del viernes 25 de septiembre, desde las 15, en el mismo estadio de Rosario donde se jugó la semifinal. Fue, también, la medalla asegurada —plata como mínimo— y el regreso del fútbol masculino argentino al podio suramericano después del segundo puesto conseguido en Santiago de Chile 2014. Once años sin subir al palquillo, once años de espera.

Una final que estaba cantada, menos el gol

Argentina manejó la pelota, manejó el trámite y manejó las formas. Generó varias situaciones claras, le cerró los caminos a Perú y casi no sufrió en el arco propio. Pero el fútbol tiene esas trampas: dominás todo y el marcador no se mueve. La igualdad en cero se sostenía con argumentos argentinos, pero también con una dosis de ineficiencia que empezaba a preocupar.

Hasta que Espíndola dijo basta. En la última jugada, con el reloj prácticamente cumplido, facturó para quebrar la paridad y evitar que la clasificación se tuviera que resolver desde los doce pasos. Definición de jugador grande en momento chico —o momento enorme, según cómo se lo mire— para desatar el festejo del conjunto que conduce Diego Placente.

  • Final: viernes 25 de septiembre, a las 15, en el estadio Marcelo Bielsa de Rosario.
  • Rival: el ganador de Paraguay vs. Chile, cruce aún pendiente al cierre de esta nota.
  • Premio mínimo: medalla de plata, que ya está en el bolsillo.
  • Premio máximo: el oro, que Argentina supo levantar en Rosario 1982 y en Santiago de Chile 1986.
  • El antecedente inmediato en el podio: la plata de 2014, también en la capital chilena.

La palabra del hincha y la posición en la tabla

“Lo gritamos como un gol en una final. No podés esperar tanto y ganar así, pero cuando te toca, lo tomás. Este pibe tiene un futuro enorme.”Ricardo, hincha argentino en la tribuna

Mientras se acomoda el cronograma del torneo y se define el rival, la Selección ya tiene su lugar en la final suramericana. Si gana, vuelve a la cima después de cuatro décadas. Si pierde, se vuelve a Rosario con la plata, que no es poco: es cortar una sequía de once años sin subirse al podio. La próxima escala, en todo caso, es el Marcelo Bielsa, con la tabla emocional que solo el fútbol sabe dibujar: del suspenso al éxtasis en un segundo. Lo que sigue es Rosario, lo que sigue es el oro.

EG

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