Tenma con la cabeza gacha: cómo Urasawa se metió en cada cuadro de Monster
El manga ya estaba terminado cuando Madhouse lo llevó a la animación. El autor impuso una sola condición: ni un capítulo afuera. Y después se sentó a marcarle la espalda curvada al personaje principal, episodio por episodio.
Esto fue dicho por el diseñador de personajes Shigeru Fujita, así que conviene anotarlo antes de que el vértigo del anime se lo lleve puesto: Naoki Urasawa pidió que adaptaran Monster sin omitir absolutamente nada. Literal. Ni un capítulo entero, ni una escena, ni un diálogo. Setenta y cuatro episodios que se cuentan con los dedos de las manos tres veces y sobran dos, y todos llenos de material del manga. Una rareza en un mercado acostumbrado a recortar, podar y llenar con relleno de combate lo que la trama no da.
La condición del mangaka y el sí de Maruyama
Masao Maruyama, al frente de Madhouse, fue el encargado de llevar la propuesta y, sobre todo, de aceptar la condición que el propio Urasawa había puesto sobre la mesa: trasladar la obra íntegra, capítulo por capítulo. La autorización para hacer la serie estaba atada a ese compromiso. No había margen para inventar arcos ni para estirar la historia con combates random. La promesa era respetar al lector del manga y, de paso, no dejarlo a los pedos frente al televisor.
Tenma con la espalda curvada
Pero Urasawa no se quedó en la firma del contrato. El creador del manga participó en un montón de reuniones con el equipo de Madhouse y bajó línea incluso sobre la postura del protagonista, Kenzo Tenma. Fujita recordó que, a partir de un determinado punto de la historia, Tenma tenía que aparecer con la cabeza baja y la espalda curvada. Un detalle físico que parece menor y sin embargo cuenta toda la deriva interna del personaje sin necesidad de un monólogo.
A eso se sumaban indicaciones sobre movimientos y expresiones de Tenma en escenas puntuales. El autor no se limitó a entregar el material y cruzar los brazos: se sentó con el equipo a marcarle la gestualidad al personaje principal, episodio por episodio. El resultado fue una adaptación que respetó el contenido y, además, se preocupó por cómo se mostraba a su protagonista mientras la trama se iba oscureciendo.
Recomendación fuera de la grilla oficial
Mientras la programación local insiste en pasar los mismos tres shonen de siempre en bucle perpetuo, vale la pena despegarse del control remoto y buscar la serie completa. Setenta y cuatro capítulos dan para varias semanas, sí, pero la recompensa es un thriller policial que se toma en serio a sus personajes y no les regala un poder nuevo cada tres minutos. Si Urasawa peleó por cada escena, lo mínimo es mirarla como él la pensó.
El cierre que no podía faltar
Y ya que estamos en septiembre y el tono lo pide, una confesión: si Monster dura setenta y cuatro episodios y no tiene ni un relleno, queda demostrado que el verdadero milagro del mes no fue ningún concierto sinfónico al aire libre, sino un manga japonés que se animó completo y de punta a punta. Habrá que ver qué hacen las orquestas cuando les pidan adaptar la parte de la espalda curvada de Tenma: spoiler, no van a poder.
