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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Treinta y un años en el Heller: una despedida que se hace esperar

El pediatra Marcelo Sotomayor, que llegó al Hospital Heller cuando todavía tenía olor a pintura, repasa lo que aprendió en tres décadas de guardias en Neuquén y deja recomendaciones para criar chicos en tiempos de pantallas y ultraprocesados.

Por Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana · · hace 1 h
Treinta y un años en el Heller: una despedida que se hace esperar

Hay que poner límites con el celular antes de los cuatro años, no hay vuelta atrás. Eso me dijo una mamá del barrio Alta Barda cuando salía del Hospital Heller con su nena del brazo. Se lo había escuchado al doctor, igual que miles de familias neuquinas a lo largo de 31 años.

Marcelo Sotomayor nació prematuro, pesó poco más de un kilo, y se recibió de pediatra con una idea fija: la salud se construye antes de que llegue la enfermedad. Llegó al Heller cuando el hospital casi no tenía paredes terminadas. Se quedó. Y no se fue más.

Tres décadas de guardia, una misma convicción

A pocas semanas de jubilarse, atiende con la misma energía de siempre. Pasa consulta por la mañana, da clases en la Universidad del Comahue y se hace cargo de residentes que él mismo formó. Yo le pregunté qué cambió en estos años y no dudó: pasó de atender chicos desnutridos a ver obesos infantiles. Y agregó un tema que hoy llena las guardias: adolescentes envueltos en situaciones de consumo, cada vez más chicos.

Lo que les dice a los padres en cada consulta

  • Lactancia materna exclusiva hasta los seis meses, sin reemplazos ni dudas.
  • Cero pantallas antes de los cuatro años; después, tiempos cortitos y siempre con un adulto al lado.
  • Cuidar la casa: las quemaduras y las caídas siguen siendo la causa número uno de accidentes en chicos chiquitos.
  • Comida real, sin ultraprocesados ni azúcar de más.
  • Dormir bien, en serio, con horarios y sin pantallas en la pieza.
“La tarea pediátrica empieza mucho antes de que aparezca una enfermedad. Por eso insistimos tanto con la lactancia, la alimentación y los límites con las pantallas. Eso es medicina, aunque muchos no lo vean así.”Marcelo Sotomayor, pediatra del Hospital Heller

Sotomayor estudió en La Plata, hizo la residencia en el Castro Rendón y se prendió al Heller en 1995, cuando todavía faltaban terminar las salas para abrir las puertas. Atendió al primer bebé nacido ahí. Vio crecer a colegas que fueron sus alumnos. Y ahora, con la jubilación postergada hasta enero por decisión propia, busca cómo no extrañar demasiado la guardia. Para eso se refugia en el jazz y en las salidas al aire libre por la montaña. Dice que eso le equilibra la cabeza.

Cuando le pregunté qué le pedía a los lectores, me miró fijo. Pidió algo simple, que se puede hacer mañana a la mañana en cualquier casa de Neuquén, aunque sea en la línea 12 que te deja a dos cuadras del Heller: bajar el celular, mirar al nene a los ojos, y empezar la conversación que muchas familias ya no tienen. Esa es, dice, la receta más vieja y más nueva de la pediatría.

CA
Cecilia AbregúSociedad y vida cotidiana

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