Triunfos con sello ajeno: Atenas, Olímpico y Gimnasia sumaron en la Liga Nacional
La fecha del lunes dejó a Ferro masticando bronca en Córdoba, a Boca sin respuestas en La Banda y a Argentino sin aire en Junín, con una sola certeza: la paridad sigue siendo la regla y los bancos cortos empiezan a pasar facturas.
En una noche que dejó a tres equipos celebrando lejos de casa o en escenarios incómodos, la Liga Nacional volvió a mostrar su cara más esquiva: la de un torneo que castiga a quien afloja la concentración un solo cuarto. Los tres partidos del lunes resolvieron historias distintas, pero todas con un punto en común: quien movió mejor la pelota en los momentos calientes terminó festejando.
La Ciudadela volvió a ser escenario de remontadas memorables. Ferro llegaba a Córdoba con la calculadora prendida y se fue con una derrota que duele en el ranking. El Verdolaga sacó diferencia en el primer tiempo con Emiliano Lezcano como bandera: se fue al descanso ganando 48-40 y parecía tener el control del juego.
Atenas, corazón y Balbi
Pero este Atenas tiene algo que no se compra: la costumbre de levantarse cuando todos lo dan por caído. Achicó en el tercero, pasó al frente y terminó el encuentro punto a punto, con un cierre caliente a 32 segundos del final cuando el marcador decía 86-86. Franco Balbi se hizo cargo: convirtió una bandeja con falta, tomó un rebote decisivo y selló el 91-86 desde la línea. Terminó con 22 puntos, 5 rebotes y 5 asistencias, una planilla que habla de un jugadorazo en toda la regla.
“Mirá, te lo digo de corazón: cuando un equipo se cae tantas veces por lesionados y encima remonta así, algo tiene que ver el carácter del plantel. Yo soy de ir al Gigante de los domingos a ver a Instituto, pero cuando un rival juega con esa hambre lo aplaudís igual.”Daniel, hincha consultado en la zona del estadio
La Banda, en Santiago del Estero, fue otra película. Olímpico salió a jugar como si supiera que Boca venía con la cabeza en otra cosa y construyó una diferencia que llegó a los 24 puntos en el segundo cuarto. El primer parcial fue un 35-17 que dejó el partido casi sentenciado antes del entretiempo (55-44). Austin Wrighten fue el motor externo con 27 puntos, cinco triples y cinco recuperos, números de MVP yanqui deambulando por nuestra liga. Ezequiel Paz agregó el aplomo antes de lesionarse y Lucas Pérez completó el trabajo cuando hizo falta. Boca se acercó a 11 en el último período, pero nunca terminó de morder el partido. Final: 93-80.
Junín, el parcial que liquidó la historia
En Junín la noche arrancó torcida para el campeón. Argentino sacó trece de máxima, entró al último cuarto ganando 68-66 y se ilusionaba con cortar la mala racha visitante. Lo que vino después fue un golpe que todavía debe estar doliendo: parcial de 16-0 de Gimnasia en los primeros minutos del último período, con Santiago Pérez Douthat (16) y Carlos Rivero (doble-doble de 10 y 11) tomando el control del rebote y del juego. Marcos Chacón terminó con 22 para el local, insuficientes. Final 87-82 y primera derrota del torneo para Argentino.
Mirando la tabla, el panorama empieza a ordenarse en la cima. Y mirando los bancos, el de Atenas corta una sombra que ya empezó a asomar: con varias bajas en el plantel y una semana corta por delante, Emiliano tendrá que administrar piezas como relojería para que la mística de los jueves griegos no se apague. Yo, la verdad, lo dudo: este equipo tiene sangre de levantada, pero la Liga es larga y la enfermería no descansa.
