Tuli Acosta y la máquina de rumores: “Construyeron algo para atacar mi dignidad”
La cantante cordobesa habló por primera vez en extenso sobre el operativo en redes que la puso en el centro de la separación de Luck Ra y otra artista, la llegada de la versión a su familia en Río Ceballos y la mediación judicial que enfrentará el 16 de septiembre contra dos creadores de contenido.
“Es la primera vez que me enfrento a algo tan masivo, de ver mi nombre en todos lados con una carátula de una ‘tercera en discordia’ con uno de mis mejores amigos”. La frase la dice Tuli Acosta al otro lado del teléfono y del otro lado de un mes particularmente insoportable. La cantante cordobesa rompió el silencio en extenso sobre el operativo de redes que la involucró en una ruptura ajena, que la expuso como pocas veces en su carrera y que, sobre todo, le llegó hasta la mesa familiar en Río Ceballos. La versión, según su relato, no fue un chisme espontáneo: fue, literalmente, una construcción.
“No fue un chisme, fue literalmente algo que se construyó para justamente atacar mi dignidad y mi honor”, sostuvo Acosta, que eligió hablar después de varias semanas de aguantar el tsunami digital en silencio. Y agregó, con una metáfora que describe el ritmo con el que se expandió la versión por Instagram, TikTok y Twitter: “Fue como un virus, fue instantáneo, nos vimos todos envueltos en esto y ninguno lo puede frenar”. La artista describió que, una vez que su nombre quedó flotando en el debate público, distintos usuarios empezaron a sumar supuestos datos —capturas, audios fuera de contexto, afirmaciones sin firma— para darle credibilidad a algo que, insiste, nunca existió.
Ni siquiera las desmentidas sirvieron
Lo que más la marcó, explicó, fue la inutilidad de la palabra de los protagonistas. “Trataron de implantar una mentira muy grande y generaron que ni siquiera la palabra de los protagonistas tuviese valor; ellos decían que no e igualmente insistían con eso”, señaló. Es decir: ni Luck Ra, ni la otra artista involucrada, ni la propia Tuli pudieron desactivar la bola de nieve. La dinámica, describió, es la de un ecosistema digital que ya no funciona con hechos: funciona con clicl
“Realmente te ponen entre la espada y la pared con simplemente una expansión de una mentira en redes.”Tuli Acosta
La amistad con Luck Ra, en modo manual
Con Luck Ra, amigo de larga data y uno de los artistas apuntados como parte de la ruptura, Acosta mantuvo conversaciones privadas durante todo el proceso. “Nos comunicábamos como amigos. Los consejos que yo le daba a él eran intentando sacarme a mí del medio y viceversa”, explicó. Tan denso fue el clima que decidieron limitar los encuentros públicos para evitar que una foto juntos —en un vivo de Instagram, en un asado, en lo que fuera— sirviera de combustible para quienes sostenían la versión.
Acosta contó que el episodio modificó situaciones cotidianas mínimas: salir a cenar, ir a un boliche, quedar con alguien. Empezó a sentirse observada en lugares donde antes nadie la miraba dos veces. La exposición también golpeó donde más duele: en su familia de Río Ceballos. Viajó una semana para estar con ellos. Y, claro, hasta esa decisión fue leída por algunos como una señal de que tenía algo que esconder. “Hasta el irte a ver a tu familia, para darle tranquilidad, lo malinterpretaron”, resumió.
Acciones legales y mediación el 16 de septiembre
Cuando entendió que algunas publicaciones empezaban a afectar a su familia directa, Acosta dio un paso que en el ecosistema de las redes todavía suena raro: decidió judicializar el asunto. “Cuando se involucra a mi familia, ahí no lo dejo pasar”, dijo. La cantante confirmó que inició acciones legales contra dos creadores de contenido específicos y que el próximo 16 de septiembre tiene una audiencia de mediación.
- El rumor ya circuló masivamente y parte del público lo incorporó como verdad.
- Las desmentidas públicas de los involucrados no frenaron la versión.
- El impacto llegó a su familia en Río Ceballos, no solo a su imagen pública.
- Su carrera artística quedó condicionada por una etiqueta que, asegura, no se corresponde con la realidad.
- La vía legal quedó habilitada con una mediación programada para el 16 de septiembre.
“¿Cómo lo limpio? cuando la gente ya cree que es así”, se preguntó Acosta, que sabe que la justicia puede llegar o no, pero que el archivo de internet no prescribe. El caso, más allá de la artista puntual, vuelve a poner sobre la mesa una pregunta que el periodismo cultural debería hacerse cada vez que reproduce un “ rumor sourced ” sin chequear: qué pasa cuando una mentira construida con buena voluntad colectiva arruina, aunque sea por un rato, la vida de alguien que nunca pidió ser trending topic. Mientras tanto, en algún pasillo de Río Ceballos, una familia cordobesa intenta volver a la normalidad. El 16, en un juzgado, la pelea será legal. Pero el daño, eso ya se sabe, tiene audiencias previas mucho más masivas y mucho menos formales.
