Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Economía /

Un esquema de ahorro grupal en dólares: cómo diez participantes pueden acceder a una propiedad de 50.000 en ciclos sucesivos

La desarrolladora Spazios adaptó una práctica boliviana y la llevó al mercado local con instrumentos legales que buscan mitigar el riesgo de incumplimiento y la suba de precios a lo largo de los casi ocho años y medio que dura el proceso.

Por Sebastián AssafEconomía e industria · · hace 39 d
Un esquema de ahorro grupal en dólares: cómo diez participantes pueden acceder a una propiedad de 50.000 en ciclos sucesivos

La propuesta parte de un aporte mensual de 500 dólares por parte de diez integrantes, lo que genera un fondo común de 5.000 dólares por mes. Tras diez meses de contribuciones, el grupo acumula 50.000 dólares y adquiere un departamento. Luego se realiza un sorteo entre los participantes y el beneficiario de esa primera ronda recibe la propiedad, aunque continúa abonando su cuota hasta completar el ciclo. El esquema se replica en rondas sucesivas hasta que los diez miembros obtienen su vivienda.

Del "pasanaku" boliviano al modelo local

La idea tiene su origen en una práctica tradicional de Bolivia conocida como pasanaku, un mecanismo de ahorro colectivo en el que un grupo de personas reúne aportes periódicos y, en cada ronda, destina el dinero acumulado a un integrante distinto. Juan Manuel Tapiola, CEO de la desarrolladora Spazios, retomó ese esquema y lo adaptó al mercado local con el nombre de "Tapiolaku", sumando instrumentos legales con el objetivo de darle mayor seguridad a los participantes.

“Al final de los 10 ciclos de 10 meses, o sea, en 100 meses, todos tienen su propiedad de 50.000 dólares.”Juan Manuel Tapiola, CEO de Spazios

Tres niveles de protección frente al incumplimiento

El riesgo principal del sistema es que un adjudicatario deje de pagar después de haber recibido su departamento, habiendo aportado solo una fracción del valor total. Para cubrir ese escenario, la propuesta contempla tres niveles de protección según el grado de confianza entre los integrantes:

  • Dejar asentado en la escritura que el adjudicatario mantiene una deuda con el resto del grupo equivalente a las cuotas que todavía le faltan pagar.
  • Constituir un condominio en el que todos los integrantes figuren como copropietarios de cada propiedad y le otorguen al beneficiario un usufructo: puede habitar la vivienda sin pagar alquiler, pero la transferencia definitiva ocurre recién cuando termina el proceso completo.
  • Utilizar un fideicomiso como titular de los inmuebles durante toda laoperatoria, con un fiduciario que controla el cumplimiento de las condiciones y la escritura a nombre de cada participante solo al cierre.

Además del riesgo de impago, el esquema contempla la posible suba del precio de las propiedades a lo largo de los 100 meses. Para que quienes reciban su departamento en los últimos ciclos no queden en desventaja, la propuesta incluye ajustar las cuotas periódicamente usando como referencia indicadores como el Índice de Precios al Consumidor de EE.UU. o el índice de la construcción en dólares, de modo que el aporte mantenga su valor real y el fondo siga siendo suficiente para adquirir elinmueble de 50.000 dólares en cada ronda.

En términos reales, el atractivo del mecanismo pasa por licuar el esfuerzo de ahorro entre varios actores y por la certidumbre que otorgan los vehículos jurídicos mencionados, aunque la duración del proceso y la dependencia de que todos los participantes cumplan en tiempo y forma siguen siendo lasvariables centrales. El dato que habrá que seguir la semana que viene es si el desarrollador anuncia fechas concretas de inscripción para los primeros grupos en el Área Metropolitana de Buenos Aires y bajo qué condiciones de fideicomiso se instrumentará cada adhesión.

SA
Sebastián AssafEconomía e industria

Te puede interesar