Una canción, un accidente y una sala de espera: el relato de Rocío Igarzábal sobre la despedida de Ernestina Pais
A dos meses de la muerte de su amiga y compañera de elenco, la actriz contó una coincidencia que la dejó sin palabras: tres días después del siniestro, una desconocida cantó a los gritos en una guardia médica la misma canción de Julieta Venegas que las dos habían coreado en el auto entre lágrimas.
La escena es de esas que el periodismo no sabe bien cómo catalogar: ¿coincidencia, mensaje del más allá, simple casualidad? Rocío Igarzábal se plantó frente al micrófono de una radio el 4 de septiembre, dijo que le temblaba la voz antes de empezar a hablar y contó una historia que, a dos meses de la muerte de Ernestina Pais, todavía le eriza la piel.
La previa: dos amigas, un auto y una canción a los gritos
Ernestina Pais murió el 26 de junio en San Isidro, atropellada por un tren cuando se dirigía al teatro para hacer la función de la obra que protagonizaba junto a Igarzábal. Las dos habían construido una amistad estrecha durante esa gira. En uno de los tantos viajes de vuelta del teatro, Igarzábal le confesó a Pais que "Todo está aquí", del MTV Unplugged de Julieta Venegas, era una de sus canciones favoritas. Tanto que la inspiró a componer un tema para su hija, que formará parte de un disco previsto para el año próximo. La cantaron a los gritos, con emoción de esas que no necesitan explicación.
El lunes 29 de junio, en la sala de espera
Tres días después del accidente, Igarzábal fue a hacerse un espinograma. En la sala de espera había pocas personas. Una mujer mayor se acercó, la reconoció y le contó que su hijo había sido una de las últimas personas en estar junto a Pais en los momentos finales del siniestro y que estaba muy afectado por lo que había vivido. Cuando la llamaron para entrar al estudio, otra mujer, sentada a varios asientos de distancia con su hijo pequeño al lado, empezó a cantar en voz alta: "Todo está aquí...". "Se me erizó la piel. Yo sentí que me estaba diciendo que ella estaba bien", contó Igarzábal con la voz entrecortada.
“Se me erizó la piel. Yo sentí que me estaba diciendo que ella estaba bien.”Rocío Igarzábal, en declaracionesradiales el 4 de septiembre
Tres cosas que dejó el relato
- Una coincidencia improbable: la misma canción que Igarzábal y Pais habían cantado juntas días antes del siniestro sonó en una guardia médica al mismo tiempo que la actriz esperaba ser atendida.
- Un proyecto personal en marcha: el tema inspirado en "Todo está aquí" y dedicado a la hija de Igarzábal forma parte de un disco que la artista planea editar el año próximo.
- Un cambio interno: la propia Igarzábal reconoció que la música de Julieta Venegas pasó a ocupar un lugar nuevo en su vida después de lo que vivió esa mañana.
Hay episodios que se resisten a la explicación racional y que, justamente por eso, terminan marcando más que cualquier declaración larga. Igarzábal lo contó como pudo, con la voz a punto de quebrarse, y prefirió no adornarlo: una mujer desconocida cantó en una sala de espera la canción que ella y su amiga habían gritado juntas en un auto, a tres días de la muerte. Algunos lo llamarán casualidad. Otros, mensaje. La actriz, por lo que se escucha en su propio relato, parece inclinarse por lo segundo.
