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Miércoles, 4 de noviembre de 2026
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Una cata a ciegas pone a prueba seis medialunas de Buenos Aires

El pastelero Pedro Lambertini evaluó sin conocer su origen las piezas de seis confiterías tradicionales, y Santa Paula encabezó el ranking con 8,75 puntos.

Por Lorena RasjidoTurismo y ambiente · · hace 1 h
Una cata a ciegas pone a prueba seis medialunas de Buenos Aires

La medialuna de manteca ocupa un lugar fijo en el desayuno porteño, aunque definir cuál es la mejor no resulta sencillo. Para ordenar la discusión, se organizó una cata a ciegas con seis confiterías tradicionales de Buenos Aires: Dos Escudos, Las Violetas, Santa Paula, La Gran Córdoba, La Nueva San Agustín y La Vicente López.

El pastelero Pedro Lambertini evaluó cada pieza sin saber de qué establecimiento provenía. Los criterios considerados fueron el aroma, la textura al tacto, el nivel de almíbar, el tamaño y la ejecución de la masa semihojaldrada.

Lo que se valoró en cada pieza

“No pasa en todos los productos de pastelería, pero la medialuna es fundamental que sea fresca y del día.”Pedro Lambertini

Según explicó Lambertini, también se valoró que la pieza fuera casera y no tuviera apariencia industrial. Esos atributos, junto con el equilibrio técnico, fueron los que definieron el orden final de las seis propuestas.

El ranking de la cata

  • Santa Paula, en Scalabrini Ortiz 3154 (Palermo): 8,75 puntos y $1.500 por unidad.
  • La Nueva San Agustín (Recoleta): 8,50 puntos y $1.600 por unidad.
  • La Gran Córdoba: 8 puntos y $1.800 por unidad.
  • La Vicente López, fundada en 1905: 7,75 puntos y $1.650 por unidad.
  • Dos Escudos: 6,50 puntos y $1.600 por unidad.
  • Las Violetas, de Rivadavia y Medrano (Almagro), fundada en 1884: el puntaje más bajo y el precio más económico, $1.150 por unidad.

Santa Paula fue la pieza más destacada, y Lambertini resaltó de ella su equilibrio técnico. La Nueva San Agustín, en segundo lugar, fue definida por el pastelero como la que más sabor a manteca tiene entre todas las evaluadas, aunque sugirió una pintura de almíbar algo más generosa. Dos Escudos, en cambio, recibió la definición de una medialuna honesta y bien intencionada, con una miga más compacta de lo que el pastelero esperaba.

LR
Lorena RasjidoTurismo y ambiente

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